Influencers y medicamentos: una combinación peligrosa
Un estudio publicado en JAMA Network Open ha puesto de manifiesto cómo los influencers en redes sociales difunden información engañosa sobre medicamentos recetados. La investigación, liderada por el profesor Raffael Heiss, de la Universidad MCI de Innsbruck, destaca que estas promociones suelen carecer de transparencia y rigor médico.
Contenido promocional disfrazado de experiencias personales
Los resultados muestran que el público tiene dificultades para identificar el carácter promocional cuando el contenido se presenta como experiencias personales. «Las historias personales pueden hacer que el contenido promocional parezca auténtico y fiable, incluso cuando es incompleto o engañoso», explica Heiss. Esta estrategia aprovecha la conexión emocional de los seguidores con los influencers, lo que reduce su capacidad para reconocer el mensaje publicitario.
El auge de los 'influencers pacientes' y sus riesgos
Las empresas farmacéuticas colaboran cada vez más con influencers, muchos de ellos pacientes con gran número de seguidores. Estos perfiles, conocidos como «influencers pacientes», comparten testimonios personales que resultan muy persuasivos. Sin embargo, esta práctica puede propagar información falsa y fomentar el uso inadecuado de medicamentos, especialmente cuando los mensajes provienen de profesionales sanitarios.
«Los influencers que promocionan medicamentos recetados están difuminando la línea entre el consejo clínico serio y las tendencias virales», advierte el doctor Kanwar Kelley, especialista en otorrinolaringología y medicina del estilo de vida. Según Kelley, en las redes sociales, este tipo de contenido se confunde fácilmente con recomendaciones profesionales, lo que reduce la desconfianza que generaría la publicidad tradicional.
Consecuencias para la salud pública
La promoción de medicamentos por parte de influencers no solo genera desinformación, sino que también puede aumentar la demanda de fármacos de manera inapropiada. «En algunos casos, estos influencers ofrecen apoyo valioso, pero nuestra revisión demuestra que las relaciones parasociales pueden hacer que la audiencia no identifique el contenido como publicidad», señala Heiss.
Los investigadores subrayan la necesidad de regulaciones más estrictas y estándares claros de transparencia para evitar que la promoción de medicamentos en redes sociales se convierta en un riesgo para la salud pública.
¿Qué falta por hacer?
- Regulación actualizada: Las normas existentes no se han adaptado al ritmo de las redes sociales, lo que permite que contenidos promocionales pasen desapercibidos.
- Educación del público: Es fundamental enseñar a los usuarios a identificar contenido patrocinado y a cuestionar las recomendaciones médicas en redes sociales.
- Transparencia obligatoria: Los influencers deben declarar claramente cualquier colaboración con empresas farmacéuticas para evitar engaños.
Conclusión
La promoción de medicamentos recetados por influencers en redes sociales representa un desafío creciente para la salud pública. Aunque estas plataformas pueden ser útiles para compartir experiencias, la falta de regulación y la dificultad para distinguir entre contenido genuino y publicidad ponen en riesgo a los usuarios. Los expertos insisten en la necesidad de actuar con urgencia para proteger a los consumidores de información engañosa.