La vocación pastoral en Estados Unidos está en declive. Cada vez menos personas eligen dedicarse al ministerio religioso, lo que está acelerando un vacío de liderazgo en una de las instituciones más antiguas y arraigadas del país. La situación es especialmente crítica en comunidades rurales y afroamericanas, donde la pérdida de pastores no solo afecta a las iglesias, sino también a redes de apoyo comunitario esenciales.

Los números que revelan la crisis

Las cifras son contundentes. Según la Asociación de Escuelas Teológicas (ATS), la matrícula en el programa de Master of Divinity en escuelas acreditadas en EE.UU. cayó un 14% entre 2020 y 2024. En el caso de los seminarios católicos, la Universidad de Georgetown reportó una disminución significativa en la matriculación para el curso 2024-2025.

La situación es aún más grave en el ámbito protestante afroamericano. Entre 2000 y 2020, la matrícula de afroamericanos en programas de Master of Divinity y maestrías profesionales de la ATS se desplomó un 31%.

El impacto en las comunidades

Las iglesias se enfrentan a un doble desafío: el envejecimiento de sus pastores y la reducción de sus congregaciones. Según datos del Instituto Hartford, citados por la AP, más del 40% de los clérigos encuestados en otoño de 2023 admitió haber considerado seriamente abandonar su congregación desde 2020.

La crisis se agrava con el cierre de iglesias. En 2023, 15.000 iglesias cerraron en EE.UU., y un récord del 29% de los estadounidenses se identificó como no religiosos, según el Pew Research Center.

Las iglesias rurales, las más afectadas

En las zonas rurales, el problema es aún más visible. Muchas iglesias ya comparten pastores, dependen de clérigos a tiempo parcial o asignan un único ministro para cubrir múltiples congregaciones. Cuando estas iglesias cierran, las comunidades pierden puntos clave de apoyo, como ayuda alimentaria, cuidado infantil, respuesta a desastres y atención a personas mayores.

El desafío en las comunidades afroamericanas y católicas

El Brookings Institution destaca que las iglesias afroamericanas han sido durante décadas pilares de salud pública y servicios comunitarios en zonas desatendidas por el gobierno. Sin embargo, ahora enfrentan una reducción crítica de líderes.

En el caso de la Iglesia católica, los cierres de parroquias también han afectado de manera desproporcionada a barrios afroamericanos, latinos y más pobres, según estudios recientes. Un ejemplo claro es el anuncio de la Diócesis de Oakland, que en febrero de 2024 comunicó el cierre de 13 iglesias debido a dificultades financieras y la disminución de feligreses. Además, la diócesis reconoció que le resulta cada vez más difícil reclutar sacerdotes, alcanzando un mínimo histórico en el número de pastores asignados a sus 80 parroquias.

¿Por qué se está produciendo este declive?

Eileen Campbell-Reed, autora de Pastoral Imagination: Bringing the Practice of Ministry to Life y profesora de investigación en la Escuela de Divinidad de Vanderbilt, señala que la pandemia aceleró una tendencia ya existente. La combinación de salarios bajos, mayor riesgo laboral y desconfianza hacia el rol pastoral ha llevado a muchos clérigos a abandonar el ministerio y ha disuadido a nuevos candidatos.

Además, la polarización política ha complicado aún más la labor de los pastores, especialmente en iglesias con congregaciones divididas. Campbell-Reed lo resume así:

"Cada vez es más difícil ser pastor de una iglesia 'morada' [dividida entre demócratas y republicanos]".

Excepciones y matices en el panorama

Aunque el panorama general es desalentador, hay excepciones. El pentecostalismo es una de las pocas ramas del cristianismo en EE.UU. que sigue creciendo. Según el último informe de las Asambleas de Dios, la mayor organización pentecostal del país, la asistencia aumentó un 6,2% y el número de adherentes creció un 2,5%.

Sin embargo, incluso en este caso, el suministro de líderes no está garantizado. Mientras algunas congregaciones crecen, otras enfrentan escasez de pastores, lo que refleja un sistema desigual y cada vez más tensionado.

Un dato esperanzador: el aumento de mujeres en el ministerio

Un estudio conjunto de Campbell-Reed y Good Faith Media reveló que en EE.UU. hay 96.000 mujeres clérigas, lo que representa el 23,7% del total de pastores. Se trata de la cifra más alta registrada hasta la fecha. En investigaciones anteriores, Campbell-Reed descubrió que las mujeres representaban solo el 2,3% de los pastores en el país.

Este avance refleja un cambio gradual en la composición del liderazgo religioso, aunque aún queda camino por recorrer para alcanzar una representación equitativa.

Fuente: Axios