Cuando Suzanne Selkow, especialista en comunicación, decidió emprender su propia consultoría, se enfrentó a un desafío inesperado: la soledad del autónomo. Sin compañeros a los que recurrir para validar decisiones, temía caer en la "parálisis por análisis". Para evitarlo, recurrió a una solución innovadora: creó su propio coach profesional basado en inteligencia artificial usando Claude de Anthropic.
Selkow, de 36 años, explica que su objetivo era aprovechar el potencial de los modelos de lenguaje para transformar sus ideas en un plan de acción concreto: "Quería que la IA me ayudara a convertir esas reflexiones que había trabajado con un mentor humano en un plan semanal para mi negocio". Hoy, meses después de lanzar su empresa, sigue utilizando este asistente virtual para tareas como definir el tono adecuado en sus comunicaciones con clientes.
El auge de la IA como mentor profesional
Más trabajadores están siguiendo su ejemplo. Según un estudio de 2025 del Conference Board, un think tank especializado en negocios, el 96% de los empleados considera que la IA proporciona asesoramiento personalizado, y el 91% de quienes la han probado repetirían su uso. Incluso los empleados senior observan cómo los más jóvenes integran esta herramienta en su día a día: "Los profesionales junior recurren a la IA para cuestiones laborales casi a diario", afirma Jasmine Singh, asesora jurídica en la empresa tecnológica Ironclad.
Este fenómeno contrasta con el temor generalizado a que la IA reemplace puestos de trabajo. Sin embargo, quienes la utilizan insisten en que su papel es complementario a la mentoría humana. La tecnología, según ellos, cubre necesidades que los mentores tradicionales no siempre abordan, como tareas rutinarias o preguntas que podrían resultar incómodas de plantear en persona.
Cómo funciona un coach de IA personalizado
Selkow diseñó su asistente virtual con un prompt detallado que definía su rol: "Eres mi coach de negocios. Voy a lanzar una consultoría estratégica de comunicación. Aquí tienes mi web con los servicios que ofrezco y los sectores en los que trabajo". Su objetivo era encontrar un "compañero de pensamiento" que le proporcionara tanto consejos prácticos como estratégicos, especialmente al empezar desde cero.
Entre sus peticiones clave, Selkow incluyó una instrucción crucial: "Sé firme pero apoyándome, y no evites decirme las verdades difíciles". Esto le permitió evitar el lenguaje adulador típico de los modelos de IA, que podría distorsionar su percepción de decisiones cuestionables. Además, utiliza su coach para optimizar seguimientos con clientes potenciales y ha compartido grabaciones de llamadas para recibir feedback sobre su desempeño.
"La IA no sustituye la conexión humana, pero sí llena vacíos que los mentores tradicionales no siempre cubren. Es una herramienta que me ayuda a ser más eficiente y a tomar decisiones más fundamentadas".
Límites y debates sobre la mentoría automatizada
Aunque el uso de la IA como mentor gana popularidad, persisten dudas sobre su eficacia. Algunos expertos señalan que, sin la empatía y la experiencia humana, el asesoramiento automatizado podría carecer de profundidad. Singh, de Ironclad, matiza: "Es innegable que los junior recurren a la IA, pero no está claro si esto reemplaza o complementa las conversaciones con mentores senior".
Por otro lado, Selkow destaca que su herramienta no es infalible: "La IA me da una perspectiva externa, pero soy yo quien debe evaluar si sus consejos se ajustan a mi visión a largo plazo". Para ella, el valor está en la combinación de ambas fuentes—la tecnología como facilitadora y los humanos como guías en aspectos más complejos.
El futuro de la mentoría profesional
Con el avance de la IA, es probable que su uso en el ámbito laboral siga creciendo. Empresas como Ironclad ya están explorando cómo integrar estas herramientas para acelerar la formación de nuevos empleados, especialmente en sectores con alta rotación. Sin embargo, el consenso parece claro: la tecnología será un aliado, no un sustituto.
Mientras tanto, Selkow sigue confiando en su coach de IA para aspectos operativos, pero reserva las reflexiones más profundas para sus mentores humanos: "La IA me ayuda a ser más productiva, pero son las personas quienes me inspiran y me desafían a crecer".