Un descenso histórico en la siniestralidad vial
Las autoridades de seguridad vial de Estados Unidos han confirmado que, en 2025, se registraron 36.640 muertes en carreteras, lo que supone un descenso del 6,7% respecto a 2024. Este dato marca el nivel más bajo de fallecidos en accidentes de tráfico desde 2019, el año previo a la pandemia de COVID-19.
Según la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras (NHTSA), esta es la quinceava caída consecutiva en el número de víctimas mortales en siniestros viales. En 2024, la cifra fue de 39.254 fallecidos, un 4,3% menos que en 2023.
Más kilómetros recorridos, menos víctimas
El descenso en las muertes se produce a pesar de que los estadounidenses han aumentado su movilidad. La Administración Federal de Carreteras (FHWA) señala que, en 2025, los ciudadanos recorrieron 29.800 millones de millas más que en 2024, lo que representa un incremento del 0,9%.
La mejora es generalizada en todo el país: 39 estados y el Distrito de Columbia han registrado una reducción interanual en las muertes por tráfico. El secretario de Transporte de EE.UU., Sean Duffy, ha destacado que las campañas de concienciación sobre los peligros de la conducción distraída, bajo los efectos del alcohol o sin el cinturón de seguridad han sido clave.
Iniciativas para una conducción más segura
Duffy también ha subrayado que el Departamento de Transporte (DOT) está colaborando con los fabricantes de automóviles para desarrollar vehículos más seguros y accesibles. «En este departamento, la seguridad y el éxito de las familias estadounidenses guían nuestro trabajo», declaró en un comunicado.
El mensaje cobra especial relevancia en abril, mes en el que se conmemora el Mes Nacional de Concienciación sobre la Conducción Distraída. La NHTSA ha anunciado que las fuerzas de seguridad intensificarán los controles para detectar y sancionar a los conductores distraídos, evitando así posibles accidentes.
Tecnología y educación, claves en la reducción de víctimas
Aunque los vehículos actuales son más seguros que nunca, las medidas para reducir la conducción distraída —ya sea mediante mayor vigilancia, campañas de sensibilización o tecnologías integradas en los coches que obligan a los conductores a centrarse en la carretera— están dando resultados. Desde 2022, las muertes en carretera han disminuido cada año, tras alcanzar su máximo en 2021 con 43.230 fallecidos.