El senador republicano de Carolina del Sur, Lindsey Graham, ha intensificado su presión sobre el expresidente y candidato republicano Donald Trump para que adopte una postura más dura con China durante su cumbre de dos días con el presidente chino, Xi Jinping.

En una entrevista en el programa Hannity de Fox News, Graham presentó su visión sobre cómo debería desarrollarse la reunión, instando a Pekín a abandonar a sus "amigos más peligrosos": Rusia e Irán. Según el senador, China debería alinearse con Estados Unidos en tres frentes clave: reabrir el estrecho de Ormuz, frenar las ambiciones nucleares de Irán y contribuir a detener la guerra en Ucrania.

Graham advirtió a Xi Jinping con un mensaje contundente: "Si nos ayudas, estaré muy agradecido. Si no lo haces y sigues apoyando a estos regímenes, el lunes haré negocios contigo y el martes te impondré aranceles".

Para forzar este cambio de postura, Graham anunció que presentará una ley que permitiría a Trump imponer aranceles a China por la compra de petróleo ruso. Actualmente, Pekín es el mayor comprador de crudo y carbón ruso, así como de petróleo iraní.

"China solo respeta la fuerza", declaró Graham. "Cuando esta cumbre termine, si siguen haciendo lo mismo con Irán y Rusia y no castigamos a China, habremos cometido un error".

Sin embargo, críticos señalan que imponer nuevos aranceles podría agravar la inflación en EE.UU., ya afectada por las campañas militares de Trump contra Irán. Además, advierten que una medida así podría dañar el mercado bursátil, uno de los pocos indicadores económicos que Trump prioriza.

Esta no es la primera vez que Graham intenta influir en las negociaciones internacionales. Recientemente, el senador intentó socavar a Pakistán, un mediador clave en las conversaciones entre EE.UU. e Irán, según informaron altos cargos del Pentágono.