El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson (R-La.), intentará reducir las crecientes tensiones con los senadores republicanos durante su intervención en el almuerzo semanal del grupo en el Senado, según ha confirmado Axios.

La cita, programada para este martes, busca enfatizar la unidad entre los republicanos, a pesar de los meses de disputas internas que han marcado la agenda legislativa del partido, que actualmente controla tanto el Congreso como la Casa Blanca.

Disputas que paralizan la agenda republicana

Las diferencias entre ambas cámaras han abarcado temas clave como la financiación de ICE y la Patrulla Fronteriza, la Ley SAVE y la extensión a largo plazo de la Ley FISA. Johnson ha destacado la necesidad de mejorar la comunicación para avanzar en los próximos paquetes de reconciliación legislativa.

Esta será la primera vez que Johnson asista al almuerzo de los senadores republicanos en lo que va de año.

División interna: la Cámara vs. el Senado

Mientras los conservadores de la Cámara acusan al Senado de ser el principal obstáculo, los senadores republicanos critican lo que consideran demandas poco realistas de sus homólogos en la Cámara Baja. Esta dinámica ha generado repetidos enfrentamientos entre los miembros del partido.

«Odio al Senado», declaró la representante Lauren Boebert (R-Colo.) a Axios el mes pasado durante las discusiones sobre la Ley FISA. «Hay como dos y medio senadores decentes».

Últimos movimientos y próximos pasos

La Cámara de Representantes aprobó recientemente la legislación de financiación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) propuesta por el Senado, un proyecto que Johnson había calificado previamente como una «broma». Los conservadores de la Cámara se opusieron a la estrategia de dos vías del Senado, que financió el DHS pero pospuso fondos adicionales para ICE y la Patrulla Fronteriza hasta un futuro paquete de reconciliación.

Esta decisión aumentó la desconfianza entre algunos republicanos hacia sus colegas del Senado. Johnson y el líder de la minoría en el Senado, John Thune, mantuvieron un enfrentamiento público el mes pasado tras las críticas de Johnson sobre los cambios propuestos.

Próximos desafíos legislativos

Los republicanos enfrentan ahora la presión de aprobar un segundo paquete de reconciliación con fondos para la frontera antes del 1 de junio, fecha límite autoimpuesta por el expresidente Donald Trump. La semana pasada, los senadores republicanos avanzaron con una propuesta de 1.000 millones de dólares en fondos de seguridad para la mansión de Trump, aunque esta medida ya enfrenta resistencia entre los moderados del partido.

La votación será políticamente complicada, y los demócratas ya preparan un discurso centrado en el contraste de costes para los ciudadanos. Otro punto de conflicto es la extensión de la Sección 702 de la Ley FISA, que permite la vigilancia sin orden judicial. Aunque el Congreso ha aprobado dos prórrogas temporales, persisten las disputas sobre los requisitos de las órdenes judiciales y la inclusión de una prohibición a una moneda digital respaldada por la Reserva Federal, que los senadores republicanos rechazan.

Mientras tanto, los republicanos de la Cámara siguen criticando a sus colegas del Senado por negarse a eliminar el filibuster para avanzar en la Ley SAVE, un proyecto clave del partido en materia electoral.

Fuente: Axios