Kristine Blanche, médica especializada en medicina integrativa y esposa de Todd Blanche, fiscal general interino de Estados Unidos, ha sido nombrada miembro de un consejo asesor del Instituto Nacional de Salud (NIH, por sus siglas en inglés). Su designación, que recae en el Consejo Asesor del Centro Nacional para la Salud Complementaria e Integrativa (NCCIH), es la primera en más de un año.
Aunque el NIH no ha hecho público este nombramiento, la elección de Blanche ha reavivado las preocupaciones en la comunidad científica sobre si la administración Trump podría estar utilizando estos puestos para colocar aliados ideológicos que promuevan sus objetivos políticos.
Joshua Gordon, exdirector del Instituto Nacional de Salud Mental, calificó la decisión como «el peor tipo de clientelismo político». Gordon y otros expertos temen que esta medida pueda erosionar la confianza de los contribuyentes en la gestión de los 48.000 millones de dólares que el NIH destina anualmente a la investigación biomédica. «Está claro que busca contribuir a una degradación intencionada de la confianza en el NIH», declaró.