La exfiscal general de Florida, Pam Bondi, ha sido citada para declarar el 29 de mayo ante el Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes de EE.UU. tras incumplir una citación previa para comparecer el pasado 14 de abril.
En un comunicado emitido el pasado miércoles, el comité anunció tanto la nueva fecha para su testimonio como la presentación de cargos por desacato al Congreso contra Bondi. Los demócratas la acusan de «defraudar ilegalmente al comité, saltarse su declaración y negarse a cooperar».
«Bondi posee un conocimiento extenso sobre cómo la Administración Trump gestionó los archivos de Epstein. Independientemente de su cargo, su testimonio y cooperación son fundamentales», declaró el diputado demócrata Robert Garcia, miembro de mayor rango en el comité.
Por su parte, los republicanos del comité calificaron los cargos como «teatrales e innecesarios», aunque mantuvieron la orden de comparecencia de Bondi. En una publicación en la red social X, argumentaron: «Han dado carta blanca a los Clinton durante meses», en referencia a las declaraciones previas de Bill Clinton y Hillary Clinton ante el mismo comité.
La polémica surge tras la destitución de Bondi por parte del presidente Donald Trump. Inicialmente, el comité había pospuesto su declaración del 14 de abril al considerar que, al no ser ya fiscal general, la citación perdía validez. Sin embargo, los demócratas insistieron en su obligación de testificar, lo que llevó a la presentación de los cargos.
El manejo de los archivos de Jeffrey Epstein por parte del Departamento de Justicia (DOJ) durante el mandato de Bondi está siendo investigado por la Oficina del Inspector General y la Oficina de Responsabilidad Gubernamental. Además, la periodista Katie Phang demandó al DOJ el pasado lunes por incumplir la Ley de Transparencia de los Archivos Epstein, al no publicar todos los documentos relacionados con el caso.
La comparecencia de Bondi se enmarca en una investigación más amplia sobre posibles irregularidades en la gestión de estos archivos, que podrían haber permitido la impunidad de Epstein durante años.