El reconocido gestor de fondos de cobertura Paul Tudor Jones ha vuelto a posicionarse a favor de Bitcoin, afirmando que es el mejor refugio contra la inflación disponible en el mercado. Durante su participación en el podcast Invest Like The Best, Jones destacó que la criptomoneda líder supera incluso al oro en este aspecto.
«Bitcoin es, sin duda, el mejor refugio contra la inflación que existe», declaró Jones. «Además, su oferta está limitada a solo 21 millones de unidades, lo que garantiza una escasez única».
El magnate, que en 2020 anticipó el espectacular crecimiento de Bitcoin —con una revalorización cercana al 900%—, ha sido uno de los primeros en reconocer el potencial de las criptomonedas como activo institucional. Su visión refleja un cambio en la percepción de Wall Street, donde cada vez más figuras del sector respaldan a Bitcoin como cobertura frente a la inflación.
El respaldo de Wall Street a Bitcoin
Jones no es el único ejecutivo de alto nivel que defiende Bitcoin. Larry Fink, CEO de BlackRock, ha elogiado en múltiples ocasiones a la criptomoneda, denominándola «oro digital» y recomendando a las instituciones asignar alrededor del 5% de sus carteras a este activo.
Además, analistas de firmas como JPMorgan, Morgan Stanley y Fidelity han reconocido su valor como cobertura inflacionaria, aunque algunos señalan que su eficacia puede variar según el contexto económico.
Bitcoin vs. oro: ¿cuál es mejor?
Con 71 años de experiencia en los mercados, Jones comenzó su carrera en los años 70 como trader de materias primas. En 1980, fundó Tudor Investment Corporation, un fondo que logró rendimientos superiores al 100% anual durante sus primeros cinco años de operación.
Desde su perspectiva, Bitcoin compite directamente con el oro como refugio contra la inflación. Sin embargo, argumenta que Bitcoin tiene una ventaja clave: su oferta es finita y está programada para no superar los 21 millones de unidades. En cambio, la producción de oro aumenta aproximadamente un 2% cada año.
«En términos de ser un gran refugio contra la inflación, el oro incrementa su oferta en un 2% anual. Bitcoin, en cambio, tiene una cantidad finita que puede extraerse; es descentralizado y, por tanto, posee el mayor valor de escasez de cualquier activo»
Los riesgos de Bitcoin como cobertura
A pesar de su entusiasmo, Jones no ignora los riesgos asociados a Bitcoin. Uno de los principales es la posibilidad de conflictos cibernéticos: «Si estalla una guerra cibernética, cualquier sistema electrónico —incluido Bitcoin— podría verse afectado».
Otra amenaza emergente es el avance de la computación cuántica, que podría romper los sistemas de cifrado que protegen no solo a Bitcoin, sino a gran parte de la infraestructura digital global. Según un informe de McKinsey publicado en junio, es posible que para el próximo año ya existan ordenadores cuánticos capaces de amenazar la seguridad de la red Bitcoin.
«Con el avance de la IA y la computación cuántica, nadie sabe cuándo —o si— alguien podría hackear cualquier banco o sistema», advirtió Jones.