El descontento económico bate récords en EE.UU.

El pesimismo de los estadounidenses sobre la economía no para de crecer. Según el índice de sentimiento del consumidor de la Universidad de Michigan —que se mide desde 1952—, el dato del mes pasado marcó el nivel más bajo registrado en la era posguerra. Esta insatisfacción se extiende más allá de las cifras macroeconómicas, que, en teoría, deberían ser positivas.

La brecha entre la realidad y la percepción

Mientras el PIB y el empleo mantienen un buen ritmo, y el mercado bursátil se acerca a máximos históricos, la mayoría de los ciudadanos no perciben estos avances. Una encuesta de CNN reveló que solo el 47% de los estadounidenses cree que el esfuerzo laboral permite salir adelante, frente al 67% que lo pensaba en 2016. Este declive en el optimismo es transversal: afecta por igual a diferentes grupos de edad, razas y géneros.

El descontento también se refleja en la valoración del presidente Donald Trump sobre la economía, que ha caído a mínimos históricos según sondeos de CNBC (39%) y CNN (30%).

El coste de vida, principal preocupación

En una pregunta abierta de la encuesta de CNN, el 76% de los encuestados identificó la afordabilidad como el mayor problema económico para sus familias. Y los datos recientes confirman que el problema va en aumento:

  • Inflación al alza: Los últimos datos muestran que la inflación alcanzó su nivel más alto en tres años, en parte por el aumento de los precios energéticos debido al conflicto en Irán.
  • Salarios que no alcanzan: Por primera vez en tres años, la inflación supera el crecimiento salarial, según advirtió Heather Long, economista jefe de Navy Federal Credit Union.
  • Presión en los precios al por mayor: Los precios de producción subieron al ritmo más acelerado desde 2022, lo que podría traducirse en futuros incrementos para los consumidores.

¿Por qué este descontento es más intenso que en otras épocas inflacionarias?

Aunque la inflación de los años 2020 ha sido dolorosa, los economistas señalan un fenómeno clave: el «vibe gap» o brecha de percepción. Según un reciente estudio de dos expertos, las expectativas económicas de los estadounidenses han cambiado radicalmente en las últimas décadas, haciendo que la insatisfacción actual sea más profunda que en crisis inflacionarias anteriores, incluso más graves y prolongadas.

El cambio en las expectativas económicas

Los autores del estudio argumentan que, tras décadas de desigualdad creciente y una recuperación incompleta de la Gran Recesión, los ciudadanos ya no confían en que el sistema económico les brinde oportunidades. Esta desilusión acumulada explica por qué, a pesar de los buenos datos macroeconómicos, la mayoría de los estadounidenses sigue sintiendo que el país va por mal camino.

«Los estadounidenses ya no ven la economía como un camino hacia el progreso, sino como un sistema que perpetúa las desigualdades», señala uno de los economistas autores del estudio.

¿Cuándo mejorará la situación?

Mientras la inflación siga alta y los salarios no recuperen poder adquisitivo, es poco probable que la percepción pública sobre la economía mejore. Los expertos advierten que, sin cambios estructurales que aborden la desigualdad y el coste de vida, el descontento podría persistir durante años.

Fuente: Vox