La Armada de Estados Unidos ha dado un paso clave en la integración de armas láser en sus buques. Durante una prueba realizada en octubre de 2025, el portaaviones USS George H.W. Bush (clase Nimitz) derribó varios drones, incluyendo formaciones de enjambre, utilizando un láser de alta energía de 20 kilovatios instalado en su cubierta de vuelo.

Las imágenes, publicadas por el Defense Visual Information Distribution Service (DVIDS) el pasado 20 de abril, muestran el sistema Palletized High Energy Laser (P-HEL), basado en la tecnología LOCUST de la empresa AV (antes BlueHalo), cedido temporalmente por la Oficina de Capacidades Rápidas y Tecnologías Críticas del Ejército estadounidense (RCCTO).

Según un comunicado de AV, el láser «rastreó, engagó y neutralizó múltiples drones objetivo, incluyendo enjambres», marcando un hito en el desarrollo de capacidades de energía dirigida operativas. John Garrity, vicepresidente de sistemas de energía dirigida de AV, confirmó que la prueba incluyó 17 drones.

Sistemas láser en otras plataformas

El sistema LOCUST ya se encuentra operativo en vehículos tácticos del Ejército, como los M1301 Infantry Squad Vehicles y los Joint Light Tactical Vehicles, gracias al programa AMP-HEL. Además, el Cuerpo de Marines de EE.UU. firmó un contrato en noviembre de 2023 para integrar un láser LOCUST en un JLTV, aunque aún no se ha confirmado su despliegue.

La empresa AV, predecesora de BlueHalo, lleva desde 2024 explorando la posibilidad de instalar estos sistemas no solo en portaaviones, sino también en submarinos.

Ventajas y limitaciones de los portaaviones

El éxito de la prueba en el USS George H.W. Bush destaca una ventaja clave de los portaaviones: su reactor nuclear proporciona energía casi ilimitada, a diferencia de otros buques como los destructores clase Arleigh Burke, que enfrentan limitaciones energéticas debido a sistemas como el radar AN/SPY-6.

Garrity explicó que el sistema LOCUST puede recargarse fácilmente en un portaaviones, mientras que en los destructores de la clase Flight III la demanda energética podría suponer un obstáculo. Además, la instalación modular del P-HEL se alinea con la visión del almirante Daryl Caudle, jefe de Operaciones Navales, de una flota de superficie más flexible y adaptable.

Sin embargo, el uso de sistemas láser en portaaviones también plantea desafíos. La cubierta de vuelo es un espacio crítico para operaciones aéreas, y la instalación de equipos adicionales podría generar conflictos logísticos. Además, aunque el láser demostró su eficacia contra drones, su rendimiento en escenarios de alta intensidad sigue siendo una incógnita.

El futuro de las armas láser navales

La Armada estadounidense avanza en la integración de energía dirigida, pero el camino no está exento de obstáculos. Mientras los portaaviones ofrecen ventajas energéticas y operativas, otros buques deberán optimizar su consumo para adoptar estas tecnologías. El éxito del USS George H.W. Bush marca un avance, pero el verdadero reto será escalar estas soluciones a toda la flota.