Las elecciones locales celebradas el jueves en Reino Unido han dejado un escenario político inédito en décadas. Casi la mitad del país acudió a las urnas para renovar más de 5.000 concejales en 136 autoridades locales, elegir a seis alcaldes directamente y renovar los parlamentos escocés y galés. Aunque estos comicios no afectan directamente al gobierno central, se han convertido en un termómetro clave para medir el apoyo a los partidos y, especialmente, para evaluar el liderazgo de Keir Starmer, primer ministro desde las elecciones generales de 2024.
El colapso de los partidos tradicionales
Los resultados preliminares revelan un descalabro histórico para el Partido Laborista, que ha perdido más de 900 concejales y el control de casi 30 ayuntamientos, incluyendo bastiones como Westminster y Essex. El Partido Conservador tampoco sale indemne: ha perdido el control de seis consejos locales y más de 400 escaños. La sorpresa, sin embargo, la protagoniza Reform UK, el partido de Nigel Farage, que ha obtenido más de 1.000 concejales, consolidándose como la tercera fuerza política en Inglaterra y la segunda en Escocia y Gales.
Farage: del Thatcherismo al proteccionismo
Nigel Farage, aliado cercano de Donald Trump y antiguo defensor del Thatcherismo, ha virado hacia un discurso más proteccionista. Aunque en el pasado abogaba por el libre comercio y la reducción de impuestos, en los últimos meses ha prometido aumentar el gasto público en pensiones (hasta 138.000 millones de libras), nacionalizar la industria siderúrgica y elevar las ayudas sociales. Sin embargo, el crecimiento exponencial de Reform UK se debe, principalmente, a su postura dura contra la inmigración.
«El Partido Laborista está siendo barrido por Reform UK en sus zonas más tradicionales, y lo que verán más adelante es cómo el Partido Conservador será barrido en sus bastiones». — Nigel Farage, líder de Reform UK
La inmigración, factor clave en el ascenso de Reform UK
Según datos de Ipsos, el control de la inmigración es la principal preocupación de los votantes británicos. Una encuesta de YouGov realizada antes de los comicios confirmó que, para los simpatizantes de Reform UK, este tema es su prioridad número uno. Este enfoque ha resonado especialmente en comunidades con alta presión migratoria, donde los partidos tradicionales han perdido apoyo.
¿Hacia un sistema de cinco o seis partidos?
Durante el último siglo, la política británica ha estado dominada por dos grandes partidos: el laborista (centro-izquierda) y el conservador (centro-derecha). Sin embargo, los resultados de estas elecciones locales sugieren un cambio radical. Reform UK, que apenas existía hace dos años, ya supera en concejales a cualquier otro partido en Inglaterra, es la segunda fuerza en Escocia y Gales, y lidera en recaudación de donaciones.
Aunque las elecciones generales no están previstas hasta 2029, estos resultados demuestran que Reform UK tiene capacidad para convertir su apoyo en votos reales. Si la tendencia se mantiene, Reino Unido podría encaminarse hacia un sistema multipartidista, con cinco o incluso seis partidos con representación significativa en el Parlamento.