La inestabilidad en el Partido Republicano se agrava de cara a las elecciones de mitad de mandato en noviembre. Los senadores culpan al presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, de perder el control de su grupo parlamentario, lo que dificulta la aprobación de leyes clave en un contexto de creciente división interna.

El senador por Dakota del Norte, Kevin Cramer, advirtió que los constantes enfrentamientos entre los miembros de la Cámara Baja dañan la imagen del partido. «No son cosas difíciles. El Senado ha preparado propuestas sencillas, incluso con opciones para que la Cámara las rechace si lo desea. Aun así, no han aprovechado la oportunidad para gobernar, y eso perjudica nuestra marca», declaró a The Hill.

Johnson logró evitar un colapso total la semana pasada, en lo que el representante por Texas, Troy Nehls, denominó como «la semana del infierno». «No logramos ponernos de acuerdo en casi nada», reconoció Nehls durante una rueda de prensa en el Capitolio.

Los republicanos de la Cámara Baja enfrentaron dificultades para avanzar en temas prioritarios, como la extensión de los poderes de vigilancia sin orden judicial, la aprobación del proyecto de ley agrícola y la financiación del Departamento de Seguridad Nacional. Las votaciones se alargaron durante horas, y las audiencias en comisión se volvieron caóticas. A pesar de ello, las disputas internas persistieron.

«Pasamos de una emergencia a otra cada semana. A veces uno se pregunta: ¿por qué estamos aquí?», confesó un republicano de la Cámara Baja a MS NOW el pasado viernes.

El malestar se remonta a semanas de protestas internas, donde los miembros de la Cámara Baja rechazaron abiertamente proyectos aprobados por el Senado. Sin embargo, cuando se acercaban los plazos límite, los republicanos de la Cámara Baja cedieron, generando críticas desde la cámara alta.

«Es un desastre allí», declaró un senador republicano bajo anonimato a The Hill, quien añadió que sus compañeros moderados en la Cámara Baja compartían su frustración. «No saben si van o vienen. Todos están luchando entre sí», concluyó.