Los Ángeles podría tener un alcalde inesperado: Spencer Pratt, conocido por su pasado en telerrealidad y su primera incursión en la política como candidato republicano, acaparó el primer debate municipal celebrado el miércoles por la noche. Con un discurso contundente y ataques directos a sus rivales, Pratt dejó a los expertos y observadores boquiabiertos al arrasar en las encuestas de opinión.

Entre sus declaraciones más polémicas, Pratt arremetió contra la concejala Nithya Raman por su gestión de la crisis de personas sin hogar:

«La realidad es que, por mucho que les des camas, están consumiendo metanfetamina o fentanilo. Las estadísticas de la DEA indican que el 90% de este problema es adicción a las drogas. Su plan de tratamiento primero? Mañana mismo iré contigo bajo la autopista Harbor y buscaremos a algunas de las personas que dice que va a tratar. Le van a clavar un cuchillo en el cuello».

Mike Bonin, director ejecutivo del Pat Brown Institute for Public Affairs, reconoció el buen desempeño de Pratt:

«Pensé que tendría una actuación sólida. Los organizadores del debate temían cómo se comportaría este villano de la telerrealidad. ¿Interrumpiría constantemente? Pero transmitió seriedad, pasión e incluso humor en algunos momentos».

Kamy Akhavan, director gerente del Centro para el Futuro Político de la USC, destacó que, antes del debate, Pratt era el candidato con menos expectativas. «Sus expectativas eran las más bajas, por lo que tenía más que ganar y menos que perder», explicó a TheWrap.

Una encuesta online de NBC4, sin requerir que los participantes vieran el debate, situó a Pratt muy por delante de sus rivales: más del 80% de apoyo, frente a los porcentajes significativamente menores de la alcaldesa en funciones, Karen Bass, y Raman.

El poder de las redes sociales frente a la política tradicional

La irrupción de Pratt en la escena política refleja cómo personalidades ajenas al establishment, con audiencias digitales consolidadas, desafían el statu quo. Su presencia no solo captó la atención de los espectadores del debate, sino también de los usuarios de redes sociales. Aunque los expertos advierten que el engagement en internet no basta para ganar unas elecciones, el exestrella de The Hills supo conectar con el descontento ciudadano hacia el liderazgo local, la seguridad pública y la ralentización de la industria cinematográfica en Hollywood.

La guionista Stephanie K. Smith analizó su impacto:

«Muchos espectadores se sorprendieron de que pudiera hilvanar frases coherentes, confundiendo su habilidad para hablar con competencia para gobernar. Es un buen actor, y lleva 20 años en ese papel. Ese es el trabajo para el que está cualificado».

Pratt no dudó en criticar a sus oponentes durante el debate, tachando a Bass de «mentirosa increíble» y a Raman de «terrible» y «concejala aleatoria». Sin embargo, Akhavan advirtió que su condición de outsider político —y su atractivo para el público más digital— podría no traducirse en votos reales.

¿Logrará Pratt convertir su popularidad en votos?

El experto en política subrayó que el índice de participación electoral en Los Ángeles es históricamente bajo. Incluso superar el 20% del electorado en unas elecciones municipales se consideraría un éxito. Aunque Pratt ha demostrado capacidad para generar ruido mediático, queda por ver si ese ruido se traduce en una movilización real de votantes.

Mientras tanto, el debate ha dejado claro que, en una ciudad polarizada y con problemas urgentes como la vivienda o la seguridad, los candidatos disruptivos pueden ganar visibilidad. Pero el desafío para Pratt será demostrar que su estilo —y su pasado— pueden ser más que un espectáculo pasajero.

Fuente: The Wrap