Valve y su sistema operativo SteamOS han logrado lo que muchas empresas, incluyendo a Apple, han intentado durante décadas: reducir el dominio de Windows en el mercado de los videojuegos para PC.
Según los datos de Valve, Windows sigue siendo el sistema más utilizado en Steam, con más del 92% de los equipos. Sin embargo, hace cinco años esta cifra superaba el 96%, y hace una década rondaba el 96%. Hace quince años, el porcentaje era idéntico. Si retrocedemos aún más, Steam solo funcionaba en Windows, lo que demuestra la omnipresencia histórica de Microsoft.
Entre abril de 2021 y la actualidad, la cuota de Linux en Steam ha pasado de menos del 1% a superar el 5%. Aunque se trata de un crecimiento modesto, es el mayor avance registrado en años. Valve no ha desglosado los datos de SteamOS (su sistema operativo basado en Arch Linux representa aproximadamente el 0,33% de ese 5%), pero el aumento refleja una tendencia clara.
La clave del éxito de Valve no ha sido convencer a los desarrolladores de crear versiones nativas para Linux, sino permitir que los juegos de Windows funcionen en este sistema. Este enfoque orgánico, basado en el boca a boca, ha logrado lo que la compañía no consiguió en los años 2010, cuando intentó competir directamente con Windows.