El receptor libre Stefon Diggs, actualmente en juicio, se enfrenta a cargos de estrangulamiento (delito grave) y agresión (delito menor), presentados por Mila Adams, quien lo acusa de estos hechos. En una decisión estratégica, Diggs ha optado por no declarar en el juicio, un derecho constitucional en el sistema judicial estadounidense.

Según la ley, la carga de la prueba recae en la fiscalía, que debe demostrar la culpabilidad del acusado más allá de toda duda razonable mediante pruebas externas. Aunque el relato de Adams sobre los supuestos hechos pueda resultar subjetivamente convincente, el resto de las pruebas presentadas en el caso parecen contradecir su versión.

Ausencia de pruebas físicas y contradicciones en el testimonio

Uno de los puntos clave en este caso es la falta de evidencia física que respalde las acusaciones:

  • No existen fotografías ni registros médicos que documenten lesiones en el momento del incidente.
  • Tampoco se observaron heridas evidentes cuando Adams denunció los hechos a la policía.

Además, testigos que interactuaron con Adams tras el supuesto altercado han descrito un comportamiento incoherente con el de una víctima de agresión. Estos testimonios han sido clave para que la defensa de Diggs cuestionara la credibilidad de su versión durante los argumentos finales.

Próximos pasos: deliberación del jurado

Tras la presentación de pruebas y argumentos, el juez ha instruido al jurado sobre la ley aplicable al caso. Ahora, los miembros del jurado deberán deliberar y emitir un veredicto. Hasta el momento, no se ha anunciado cuándo se conocerá la decisión final.