Marvel Studios ha lanzado ‘The Punisher: One Last Kill’, un especial de 45 minutos disponible en Disney+, que llega justo después del controvertido final de ‘Daredevil: Born Again’. La producción, dirigida por Reinaldo Marcus Green y protagonizada por Jon Bernthal —quien también coescribió el guion—, recupera el espíritu más violento y despiadado de Frank Castle, ofreciendo a los espectadores una dosis de acción sin concesiones.

El especial se presenta como el tercer Marvel Special Presentation, tras el éxito de ‘Werewolf by Night’ y el especial navideño de ‘Guardianes de la Galaxia’. En esta ocasión, Castle se enfrenta a una oleada de enemigos que buscan venganza tras la destrucción de la familia criminal Gnucci en Nueva York. Sin embargo, el antihéroe no está en condiciones de actuar: sumido en alucinaciones por su trastorno de estrés postraumático, incluso confunde a Karen Page (Deborah Ann Woll), la novia de Matt Murdock, con una aparición de su pasado.

Lo que sigue es una secuencia implacable de violencia, donde Castle no duda en eliminar a sus adversarios con saña. Su objetivo no es otro que proteger a Bubbles (Andre Royo), un personaje de ‘The Wire’, y a una niña que le recuerda a su hija fallecida. Este enfoque contrasta radicalmente con el de Daredevil, quien, en ‘Born Again’, insiste en la redención de sus enemigos, como Kingpin y Bullseye, a pesar de sus crímenes.

Mientras Murdock se debate entre la fe y la moral, Castle actúa sin límites. La diferencia entre ambos personajes nunca había sido tan evidente: uno busca la salvación; el otro, la venganza. Tras el estreno, las redes sociales se llenaron de memes que reflejaban la frustración de los fans ante la contención de Daredevil, como el que sugería que, de haber estado en ‘Vengadores: Endgame’, habría intentado detener a Tony Stark y al equipo.

Con ‘The Punisher: One Last Kill’, Marvel Studios cierra un ciclo de historias autoconclusivas que exploran los límites del heroísmo en el universo Marvel. Un especial que, sin duda, complacerá a quienes extrañaban la crudeza de Frank Castle.