Un tribunal federal frena la política de acceso del Pentágono
Un panel de jueces del Tribunal de Circuito de Washington D.C. ha dictaminado que la nueva normativa del Pentágono para el acceso de periodistas a sus instalaciones viola derechos constitucionales. La decisión, emitida por los magistrados Justin Walker y Bradley Garcia, anula las restricciones impuestas el pasado otoño sobre las credenciales de acceso a instalaciones militares (PFACs).
Restricciones consideradas inconstitucionales
La política original permitía al Pentágono revocar las credenciales de los periodistas si se les consideraba un "riesgo para la seguridad o integridad del personal o instalaciones". Esta definición, según el tribunal, era demasiado vaga y podía interpretarse de manera arbitraria para excluir a profesionales de la prensa. El fallo destaca que "no existe evidencia de que el acceso habitual de periodistas al Pentágono represente un peligro real para la seguridad".
El New York Times y uno de sus reporteros, Julian E. Barnes, presentaron una demanda alegando que la normativa violaba la Primera Enmienda (libertad de prensa) y la Quinta Enmienda (debido proceso legal). El tribunal de distrito había fallado inicialmente a su favor, declarando inconstitucionales las cláusulas de "seguridad" por su falta de claridad.
Nueva política con escorted obligatoria
Tras la sentencia, el Pentágono modificó su política e introdujo nuevas restricciones físicas: los periodistas con credenciales debían ser escoltados en todo momento dentro de las instalaciones y solo podían acceder por cinco motivos aprobados. Además, cerró el espacio de trabajo en el "Corredor de Corresponsales" y trasladó a los periodistas a una instalación anexa.
Los demandantes solicitaron al tribunal que obligara al Pentágono a cumplir con la sentencia inicial, restaurando el acceso previo a las instalaciones. El tribunal accedió a su petición, declarando que las nuevas restricciones de escolta y acceso violaban la orden judicial anterior. El Pentágono recurrió la decisión, pidiendo una suspensión temporal mientras se resuelve la apelación.
Implicaciones para la libertad de prensa
El fallo subraya la importancia del acceso de los medios a las instituciones gubernamentales para garantizar la transparencia. Según el tribunal, "la presencia regular de periodistas en el Pentágono facilita que la ciudadanía esté informada sobre las operaciones militares". La decisión refuerza el principio de que las restricciones a la prensa deben estar claramente definidas y no pueden usarse para silenciar voces críticas.
"Las normas deben proporcionar una guía clara sobre qué prácticas periodísticas cotidianas podrían poner en riesgo las credenciales. La vaguedad de la política original abría la puerta a abusos".
Próximos pasos
El Pentágono tiene ahora la opción de apelar la decisión ante el Tribunal Supremo de EE.UU. Mientras tanto, los periodistas con credenciales recuperarán el acceso sin las restricciones de escolta impuestas en la nueva política. El caso sienta un precedente sobre los límites que el gobierno puede imponer a la prensa en instalaciones militares.