Un tribunal federal de Texas ha emitido una orden judicial que obliga a Texas State University a readmitir al profesor Idris Robinson, docente en fase de titularidad, tras determinar que su despido no renovación de contrato infringió sus derechos de libertad de expresión.
El caso, Robinson v. Damphousse, fue resuelto el pasado miércoles por el juez Alan Albright, del Tribunal de Distrito de EE.UU. para el Distrito Oeste de Texas. El profesor Robinson, profesor adjunto de Filosofía en la universidad, pronunció el 29 de junio de 2024 un discurso titulado "Lecciones estratégicas de la resistencia palestina" en Asheville (Carolina del Norte), sin vincularlo institucionalmente con la universidad.
Durante el evento, algunos asistentes que discrepaban con sus ideas intentaron emitirlo en directo, lo que derivó en un altercado. Sin embargo, el informe policial no identificó a Robinson como sospechoso ni testigo, y los demandados no alegaron que incitara a la violencia. Tras reanudar su actividad docente en otoño sin incidentes, Robinson recibió evaluaciones positivas en diciembre de 2024 y marzo de 2025, donde se destacó su excelente desempeño y progreso hacia la titularidad.
El conflicto surgió en junio de 2025, cuando usuarios en redes sociales, especialmente en Instagram, comenzaron a exigir su despido tras el contenido del discurso. Ese mismo día, la universidad recibió múltiples quejas y, al día siguiente, Robinson fue puesto en licencia administrativa bajo el argumento de "múltiples denuncias y alegaciones sobre un incidente ocurrido en el verano de 2024". En julio de 2025, se le comunicó que no se le renovaría el contrato más allá del curso 2025-2026.
Robinson argumentó que la decisión se debió a su discurso, violando así su derecho a la libertad de expresión amparado por la Primera Enmienda. Los demandados no presentaron otra justificación ni refutaron esta afirmación. El tribunal, en su análisis, confirmó que Robinson cumplía los requisitos para demostrar un caso de represalia por libertad de expresión: su discurso abordaba un tema de interés público (el conflicto Israel-Palestina), no alteró el funcionamiento de la universidad y su interés en expresarse superaba cualquier posible perjuicio institucional.
El juez Albright subrayó en su fallo que los demandados no cuestionaron que el contenido del discurso estuviera protegido por la Primera Enmienda, al no encajar en las excepciones como incitación a la violencia o amenazas reales. Por ello, ordenó la reinstalación inmediata de Robinson mientras se resuelve el caso en su fondo.