El expresidente Donald Trump protagonizó una nueva explosión de mensajes en Truth Social durante la madrugada del jueves, reavivando las dudas sobre su estabilidad mental y su temperamento. Mientras gran parte del país dormía, Trump publicó una serie de publicaciones cargadas de ira, sin aportar argumentos sólidos ni propuestas constructivas.
Justo después de la medianoche, el exmandatario republicano compartió un mensaje de la Asociación de Patrulla Fronteriza, que exigía la dimisión del senador demócrata Chuck Schumer, al que tachó de «defensor de la extrema izquierda». Según la organización, Schumer había afirmado que «nadie respeta» a ICE o a la Patrulla Fronteriza, aunque el senador nunca hizo tales declaraciones. Minutos después, Trump compartió una acusación infundada según la cual el expresidente Barack Obama habría orquestado una «conspiración sediciosa» para derrocar al gobierno de EE.UU. en 2016. A continuación, publicó cuatro mensajes más en los que pedía que Obama y Hillary Clinton fueran acusados de traición, todo ello antes de la una de la madrugada.
Tras desahogar su obsesión con Obama, Trump arremetió contra el proceso electoral de 2020, que perdió, exigiendo que fuera «borrado permanentemente de los registros y careciera de validez». Su argumento se basaba en una demanda del Southern Poverty Law Center contra el Departamento de Justicia, un caso sin relación con las elecciones. Para rematar, publicó un mensaje atribuido al actor Clint Eastwood, en el que supuestamente elogiaba a Trump. Sin embargo, Eastwood nunca hizo tales declaraciones.
En lugar de abordar temas urgentes como las elecciones de mitad de mandato, la crisis económica o los conflictos internacionales, Trump optó por una actividad nocturna en redes sociales, centrada en atacar a rivales políticos con acusaciones sin fundamento y en revivir una elección que, según todos los indicios, perdió de manera clara.