Un paso clave en la estrategia climática de China

El gobierno chino publicó el 22 de abril, coincidiendo con el Día de la Tierra, un documento político que exige un control más estricto sobre el consumo de combustibles fósiles y una supervisión reforzada de los mayores emisores. Este movimiento ha sido interpretado por expertos como una señal del compromiso continuo de China con la acción climática y como un puente entre el 15º Plan Quinquenal, publicado en marzo, y las futuras políticas sectoriales que se esperan en los próximos meses y años.

Aunque el documento, conocido como "opiniones rectoras", no es de carácter vinculante, lleva el sello de los dos órganos políticos más importantes de China, lo que le otorga una gran autoridad. Según un experto consultado por Carbon Brief, este es el primer documento de alto nivel que vincula explícitamente los esfuerzos de descarbonización con la seguridad energética y el desarrollo industrial.

Al día siguiente, el 23 de abril, se publicó un segundo documento, esta vez vinculante, que refuerza las inspecciones ambientales a los gobiernos provinciales y establece nuevas métricas para futuras evaluaciones, como las emisiones totales y el consumo de carbón.

¿Por qué son importantes las "opiniones rectoras"?

Los documentos en China desempeñan un papel fundamental en la difusión de mensajes políticos a través de la vasta burocracia gubernamental. Existe una jerarquía bien definida para los distintos tipos de políticas, cada una con un nivel de importancia y flexibilidad diferente.

Las "opiniones" son definidas oficialmente por el gobierno chino como la "presentación de puntos de vista y soluciones propuestas sobre temas importantes". Estas establecen principios generales y orientaciones políticas para que los gobiernos locales los incorporen en políticas más concretas. Las recomendaciones incluidas en una opinión se consideran no vinculantes, lo que permite a los funcionarios mayor discreción en su aplicación.

El profesor Yuan Jiahai, de la Universidad de Electricidad del Norte de China en Pekín, explicó previamente a Carbon Brief que denominar a un documento "opiniones rectoras" implica que tendrá un "impacto a largo plazo, direccional y sistemático". Un ejemplo es el conjunto de opiniones sobre un "sistema económico de desarrollo circular verde y bajo en carbono" publicado en febrero de 2021, que sentó las bases para recomendaciones políticas en varios sectores económicos para impulsar la "planificación verde, diseño verde, inversión verde, construcción verde, producción verde, circulación verde, vida verde y consumo verde".

Según el profesor Christoph Nedopil, de la Universidad de Queensland, "tras estas opiniones, el crecimiento verde de China se aceleró significativamente". Añade: "No significa que algunos de estos avances no se hubieran producido sin esta guía, pero sí proporcionó una dirección clara y autoridad a los distintos departamentos gubernamentales y empresas para fortalecer el apoyo a la transición verde y de bajas emisiones".

Contenido clave del nuevo documento sobre ahorro energético y reducción de carbono

El nuevo documento de "opiniones rectoras" sobre ahorro energético y reducción de carbono adquiere mayor peso debido a los órganos que lo emitieron: la Oficina General del Comité Central del Partido Comunista de China (CCCPC) y el Consejo de Estado. Esta combinación de instituciones de alto nivel refuerza su relevancia y su capacidad para influir en las políticas futuras.

Fósiles, seguridad energética y desarrollo industrial

El documento establece un marco para integrar la descarbonización con la seguridad energética y el desarrollo industrial, algo inédito en documentos anteriores. Entre sus puntos destacados se incluyen:

  • Control estricto del consumo de combustibles fósiles: Se exige una supervisión más rigurosa de los sectores más contaminantes y un límite claro a la expansión de proyectos basados en carbón, petróleo y gas.
  • Vinculación con la seguridad energética: El texto subraya que la transición energética debe realizarse sin comprometer la estabilidad del suministro, evitando dependencias excesivas de combustibles fósiles en el corto plazo.
  • Fomento de energías limpias: Se promueve el desarrollo acelerado de energías renovables y tecnologías bajas en carbono, con incentivos para la innovación en sectores clave.
  • Refuerzo de las evaluaciones climáticas

    El documento vinculante publicado el 23 de abril introduce cambios significativos en los mecanismos de evaluación ambiental:

    • Nuevas métricas de evaluación: Se incorporan indicadores como las emisiones totales de CO₂ y el consumo de carbón como criterios clave para evaluar el desempeño de los gobiernos provinciales.
    • Inspecciones ambientales más estrictas: Se intensifican los controles sobre las provincias, con sanciones por incumplimiento y mayor transparencia en los informes de emisiones.
    • Planificación a largo plazo: Las evaluaciones futuras tendrán en cuenta no solo los resultados inmediatos, sino también los compromisos adquiridos en los planes quinquenales.

    Impacto en la estrategia de reducción de emisiones de China

    Estas medidas llegan en un momento crucial para China, que se enfrenta a la presión internacional por su alta dependencia del carbón y su papel como mayor emisor mundial de gases de efecto invernadero. Aunque el país ha avanzado en energías renovables, el carbón sigue representando alrededor del 60% de su matriz energética.

    El documento de "opiniones rectoras" y el refuerzo de las evaluaciones climáticas sugieren un cambio de enfoque: de una estrategia basada en metas cuantitativas a un modelo que integra la descarbonización con el desarrollo económico y la seguridad energética. Expertos como Nedopil destacan que, aunque las "opiniones" no son vinculantes, su impacto puede ser profundo al establecer un marco de referencia para políticas futuras.

    "China está enviando una señal clara: la transición energética no es opcional, sino un pilar fundamental de su desarrollo futuro. La combinación de documentos no vinculantes y medidas vinculantes demuestra una estrategia coherente y a largo plazo".
    Christoph Nedopil, Universidad de Queensland

    ¿Qué sigue para la política climática china?

    Los próximos meses serán clave para observar cómo se implementan estas directrices. Se espera que las provincias presenten planes detallados de reducción de emisiones, alineados con los nuevos criterios de evaluación. Además, el gobierno central podría publicar más documentos sectoriales que profundicen en áreas como la industria pesada, el transporte y la agricultura.

    Mientras tanto, la comunidad internacional observa con atención. La cumbre climática de la ONU en 2023 y los compromisos adquiridos por China en el Acuerdo de París serán puntos de referencia para medir el progreso real de estas políticas.