El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes la extensión indefinida del alto el fuego con Irán, sin establecer un plazo concreto para su finalización. La decisión, tomada tras una reunión en la Casa Blanca con su equipo de seguridad nacional, llega horas antes de que expirara el plazo original, evitando así una posible reanudación de las hostilidades y una escalada militar en la región.
La medida se produce en un contexto de tensiones crecientes, tras la cancelación indefinida de un viaje del vicepresidente Vance a Islamabad, previsto inicialmente para este martes, después de que Irán se negara a participar en una nueva ronda de negociaciones de paz.
Contexto y contradicciones en la decisión
La extensión del alto el fuego contrasta con las declaraciones de Trump horas antes, cuando afirmó que no deseaba prolongarlo. Aunque el gesto evita una reanudación inmediata de la guerra, podría debilitar su posición negociadora, al eliminar tanto el factor presión por el plazo como la credibilidad de su amenaza militar.
En un mensaje publicado en Truth Social, Trump justificó su decisión basándose en la solicitud de mediadores pakistaníes, entre ellos el jefe del ejército, el mariscal de campo Asim Munir, y el primer ministro Shehbaz Sharif. «Dada la fractura del gobierno iraní, se nos ha pedido que pospongamos cualquier ataque contra Irán hasta que sus líderes presenten una propuesta unificada», escribió el mandatario estadounidense.
El alto el fuego se mantendrá «hasta que se presente su propuesta y se concluyan las discusiones, de una forma u otra». Además, Trump ordenó a las fuerzas armadas estadounidenses mantener el bloqueo naval a los puertos iraníes y «permanecer preparadas para reanudar la guerra si fuera necesario».
Reacciones desde Irán: críticas y advertencias
Desde Teherán, la extensión del alto el fuego fue calificada como «sin sentido» por Mahdi Mohammadi, asesor de seguridad nacional del presidente del Parlamento iraní y negociador principal, Mohammad Bagher Ghalibaf. En un mensaje publicado en la red social X, Mohammadi afirmó que «el bando perdedor no puede imponer condiciones» y que «la continuación del bloqueo es equivalente a un bombardeo y debe responderse militarmente».
Además, advirtió que la prórroga de Trump podría ser una estrategia para «ganar tiempo y lanzar un ataque sorpresa», instando a Irán a tomar la iniciativa. Por su parte, un portavoz de las fuerzas armadas iraníes declaró en un comunicado que el país está «100% preparado» para cualquier agresión estadounidense, advirtiendo que, «en caso de ataque, sus fuerzas atacarán de inmediato y con contundencia los objetivos predeterminados, dando a Estados Unidos una lección más dura que antes».
Detrás de la decisión: las divisiones internas en Irán
Según fuentes regionales y un funcionario israelí con conocimiento de las negociaciones, una de las razones detrás de la decisión de Trump es la espera de una respuesta del líder supremo iraní, Ali Jamenei, a la última propuesta presentada. Se espera que Jamenei emita su respuesta este miércoles, dando así instrucciones claras a sus negociadores.
«Los negociadores iraníes están esperando luz verde del líder supremo», confirmó una fuente regional familiarizada con los esfuerzos de mediación.
En los últimos días, el liderazgo iraní ha mantenido intensos debates internos sobre cómo proceder en las negociaciones con la administración Trump, según un funcionario estadounidense y una fuente regional.
Mientras tanto, la comunidad internacional observa con atención el desarrollo de los acontecimientos, en un escenario donde la diplomacia y la amenaza militar se entrelazan en una compleja partida geopolítica.