Trump reconoce en privado la falta de progreso en las negociaciones con Irán
Aunque en público el presidente Donald Trump ha prometido una solución rápida al conflicto con Irán, fuentes cercanas a la Casa Blanca revelan una realidad muy distinta. Según informes de Wall Street Journal, Trump ha ordenado a sus asesores preparar un bloqueo prolongado contra Irán y el Estrecho de Ormuz, ante el estancamiento de las negociaciones con Teherán.
Presión económica como estrategia principal
En reuniones recientes, incluyendo una celebrada el lunes en la Sala de Situación de la Casa Blanca, Trump habría evaluado distintas opciones, como el reinicio de acciones militares o la retirada del conflicto. Finalmente, optó por mantener la presión económica sobre Irán, según confirmaron funcionarios al Wall Street Journal.
Esta decisión se refleja en sus recientes publicaciones en Truth Social, donde ha insistido en que Irán debe ceder en su programa nuclear para evitar más sanciones. «Irán no sabe cómo firmar un acuerdo nuclear. ¡Deberían espabilar pronto!», escribió Trump, acompañando el mensaje con una imagen generada por IA en la que aparece con un traje y gafas de sol, sosteniendo un arma semiautomática frente a un paisaje que parece corresponder a Irán.
Trump acusa a Irán de no cumplir y aumenta la retórica belicosa
En otro mensaje, Trump atacó al canciller alemán Friedrich Merz, afirmando que está «haciendo con Irán lo que otros países o presidentes deberían haber hecho hace tiempo».
La estrategia de Trump pasa por mantener la presión hasta que el gobierno iraní acepte su principal exigencia: la eliminación de su programa nuclear. Sin embargo, el avance real de este programa sigue siendo incierto.
Bombardeos estadounidenses y sus consecuencias
Antes de que el conflicto obtuviera la aprobación del Congreso, Trump ordenó ataques aéreos contra tres instalaciones nucleares iraníes: Fordo, Natanz e Isfahan, el pasado 22 de junio. En ese momento, la administración Trump afirmó que el ataque había retrasado el programa nuclear iraní «años».
La decisión de Trump ha generado controversia incluso dentro de su propio gobierno. Joe Kent, entonces director del Centro Nacional de Lucha contra el Terrorismo, dimitió el mes pasado en protesta. En su carta de renuncia, Kent declaró que no podía «conscientemente apoyar» la guerra en Irán, argumentando que el país no representaba una amenaza inminente para EE.UU. y que el conflicto había comenzado por presión de Israel y su lobby en Washington.
Impacto global del bloqueo al Estrecho de Ormuz
Desde el inicio del conflicto, EE.UU. e Israel han causado miles de muertes entre civiles iraníes y han destruido infraestructuras clave. Además, el bloqueo al Estrecho de Ormuz —una de las rutas comerciales más importantes del mundo— ha desencadenado una crisis energética global.
La escasez de petróleo ha disparado los precios de la gasolina en EE.UU., donde el galón supera los 4,22 dólares de media, según datos de la AAA. En zonas de California como San Francisco, Napa y San José, el precio roza los 6 dólares por galón.
¿Qué depara el futuro?
Mientras Trump insiste en que su estrategia forzará a Irán a ceder, la realidad muestra un escenario cada vez más tenso. Con una economía iraní asfixiada, una población civil afectada y una crisis energética en expansión, el conflicto parece lejos de resolverse. La comunidad internacional observa con preocupación los pasos de una administración que, en privado, reconoce no tener un plan claro para alcanzar la paz.