Galifianakis se negó a censurar su entrevista a Clinton
Zach Galifianakis, conocido por su humor ácido en programas como Between Two Ferns, confesó en el podcast Conan O’Brien Needs a Friend que estuvo a punto de cancelar una entrevista a Hillary Clinton en 2016 tras recibir instrucciones de su equipo para evitar el tema de los emails.
«Podía ver que ella no quería estar allí, y lo entiendo perfectamente», declaró Galifianakis. «Antes de organizar todo, su equipo respondió: *‘No puedes mencionar los emails’*. Yo les dije: *‘Entonces no haremos la entrevista’*».
El comediante explicó que, al negarse a aceptar condiciones, Clinton terminó accediendo a que se abordara el tema. «Cuando le dices que no a personas poderosas, es increíble cómo reaccionan. Ellos respondieron: *‘Bueno, puedes preguntar’*. No me importa hacerla a su manera si eso significa sacrificar el humor. Si vas a entrevistar a alguien en un programa de comedia, tiene que ser como nosotros queremos».
Crítica a los cómicos que 'adulan' a los poderosos
Durante la conversación con Conan O’Brien, Galifianakis criticó a los cómicos actuales que, en su opinión, evitan molestar a celebridades o políticos en sus entrevistas. «Muchos podcasters que invitan al presidente ahora no actúan como bufones de la corte», argumentó. «Solo le hacen reverencias. Eso no es el trabajo de un comediante. Tu deber es retar, incomodar, no fingir risas».
Como ejemplo positivo, citó la entrevista que O’Brien realizó a Barack Obama en 2016, donde el expresidente mostró sentido del humor y salió reforzado. «Si te ríes de ti mismo, humanizas tu imagen. Todos ganan», afirmó Galifianakis.
El humor como prioridad, no la política
En su gira promocional por sus proyectos en Netflix (This Is a Gardening Show) y AMC+ (The Audacity), Galifianakis ha sido preguntado sobre el supuesto «poder político del humor». Sin embargo, él insiste en que su enfoque siempre es la comedia. «Lo importante es el chiste, no la motivación detrás. Si el resultado es gracioso, da igual el motivo».
«El trabajo de un comediante no es sentarse y fingir que te hace gracia todo lo que dice un político. Eso no es comedia, es sumisión». — Zach Galifianakis
¿Por qué el humor incómodo funciona?
O’Brien coincidió con Galifianakis al señalar que los líderes que aceptan ser el blanco de las bromas salen mejor parados. «Si un presidente se ríe de sí mismo, se humaniza. Nuestro presidente actual haría bien en entenderlo», comentó.
Galifianakis, sin embargo, fue escéptico sobre la posibilidad de que un mandatario actual adoptara ese enfoque. «Con él no funcionaría. Es imposible». Pero dejó claro su postura: «Hay un error al pensar que los medios solo atacan a los conservadores. El humor autocrítico beneficia a todos».