La Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial (NGA), dependiente de la inteligencia estadounidense, avanza en la integración de herramientas de inteligencia artificial (IA) en sus operaciones. Sin embargo, este proceso no está exento de desafíos, según advirtieron sus responsables durante el Workday Federal Forum, organizado por Scoop News Group.
Jay Harless, director de Desarrollo Humano de la NGA, explicó que la agencia busca un equilibrio: avanzar lo suficientemente rápido para no quedarse atrás en lo que consideran una carrera armamentística en IA contra potencias rivales como Rusia o China, pero sin descuidar los métodos tradicionales de recolección de inteligencia.
«Uno de nuestros principales impulsores es que nuestros adversarios están invirtiendo fuertemente, y existe la presión de mantenernos a la cabeza de forma segura», declaró Harless. «También somos conscientes de que algunos de nuestros rivales pueden no compartir las mismas fronteras legales y éticas que nosotros y nuestros aliados».
Para lograrlo, la NGA está desarrollando sistemas basados en IA autónoma que aceleren la toma de decisiones dentro de límites seguros. Esto implica:
- Construir una nueva infraestructura tecnológica.
- Establecer protocolos de validación y supervisión para detectar sesgos o comportamientos anómalos.
- Implementar mecanismos de responsabilidad.
«Estamos avanzando rápido, pero lo hacemos de manera segura al diferenciar qué tareas deben automatizarse, cuáles pueden ser asistidas por la IA y cuáles deben seguir siendo responsabilidad humana», añadió Harless. «Hay aspectos que siempre requerirán intervención humana».
Transformación laboral: entre la innovación y el miedo al despido
Sasha Muth, subdirectora de Desarrollo Humano de la NGA, detalló que la agencia prevé un proceso de tres a cinco años para modernizar su fuerza laboral y su infraestructura tecnológica. El primer año se centrará en sentar las bases estructurales sobre cuándo y cómo los analistas utilizarán la IA, así como en reevaluar los requisitos para los puestos de nivel inicial.
Sin embargo, este cambio genera tensiones internas. Muth reconoció que uno de los mayores retos es convencer a los empleados de que la IA no reemplazará sus empleos, sino que los potenciará. En 2024, la NGA nombró a su primer Director de IA, y su próximo plan estratégico de tres años priorizará:
- La gestión del cambio.
- El desarrollo profesional de los empleados.
- La actualización de las habilidades laborales.
«Vemos esta transformación como un proceso que va más allá de la tecnología. Se trata de llevar a nuestra fuerza laboral con nosotros, generando entusiasmo en lugar de miedo», explicó Muth. «Hay una gran preocupación entre los empleados: que su puesto desaparezca o que no estén preparados para los nuevos roles».
La mayor preocupación de Muth es que, durante esta transición, la agencia pierda experiencia clave si no se modernizan adecuadamente los requisitos laborales y no se invierte en la capacitación del personal.