Audi afronta una amenaza inminente: el plan del presidente Donald Trump de elevar los aranceles a los coches europeos del 15% al 25% podría golpear con dureza a la marca alemana, que no cuenta con producción local en Estados Unidos. A diferencia de BMW y Mercedes, que ya operan plantas en el país, Audi depende al 100% de las importaciones para abastecer el mercado estadounidense.

El lanzamiento del Q9, su nuevo SUV insignia y uno de los modelos más lujosos de su gama, está previsto para este año. Sin embargo, al fabricarse en Eslovaquia, quedaría expuesto de lleno a cualquier subida arancelaria. La situación se agrava por el hecho de que Audi no ha logrado establecer una fábrica en EE.UU. a pesar de haberlo anunciado en repetidas ocasiones.

Jürgen Rittersberger, director financiero de Audi, reconoció en declaraciones a Bloomberg que la marca está evaluando el impacto potencial de esta medida. «Aún analizamos las posibles consecuencias, pero está claro que supondría una carga significativa para nuestro rendimiento», afirmó.

La compañía, perteneciente al grupo Volkswagen, ha explorado opciones para producir localmente junto a su marca hermana, que sí tiene una planta en EE.UU. Sin embargo, Rittersberger admitió que, sin incentivos gubernamentales o exenciones arancelarias, esta alternativa resultaría inviable.

Un contexto ya complicado

La presión sobre Audi no es nueva. La marca ya ha iniciado un plan de recorte de costes que incluye la reducción de 7.500 puestos de trabajo en Alemania en los próximos tres años. Además, la demanda en mercados clave como China y Norteamérica ha caído, lo que ha afectado a sus márgenes de beneficio. Solo en el primer trimestre de 2024, las ventas en EE.UU. se desplomaron un 33%.

Aunque Trump ha mostrado un historial de amenazas seguidas de retrocesos, Audi no puede permitirse esperar. Si finalmente se aplican los aranceles, la marca se verá obligada a replantear su estrategia en EE.UU. con mayor urgencia de la prevista. Y no será la única afectada: Porsche, también del grupo Volkswagen y sin producción local en el país, podría sufrir consecuencias similares.

«La incertidumbre es máxima. Si los aranceles se aprueban, tendremos que actuar con rapidez para minimizar el impacto en nuestra competitividad», declaró un portavoz de Audi bajo condición de anonimato.
Fuente: CarScoops