El petróleo se dispara y arrastra a Bitcoin a nuevos máximos

El precio del Brent, el referente europeo del crudo, registró un fuerte ascenso del 5,4% el pasado 21 de abril, cerrando la sesión en 99,89 dólares y alcanzando un máximo intradiario de 102,16 dólares. La causa principal fue el colapso del tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas más críticas para el transporte de petróleo. Según informes, en las 24 horas previas solo transitaron tres barcos, frente a los aproximadamente 140 diarios que lo hacían antes del inicio del conflicto.

La crisis energética redefine los mercados financieros

Fatih Birol, director de la Agencia Internacional de la Energía (IEA), calificó la situación como la mayor crisis energética de la historia. En respuesta, en marzo se coordinó la liberación récord de 400 millones de barriles de reservas estratégicas. Este shock energético ya está generando efectos tangibles en la economía global, como demuestran los datos de ventas minoristas en EE.UU. de marzo, que superaron las expectativas gracias, en gran parte, al aumento del 15,5% en los ingresos de las gasolineras, vinculado a los precios récord del combustible impulsados por la guerra.

Bitcoin y el petróleo: una relación indirecta pero clara

El aumento del precio del petróleo está reforzando las expectativas de inflación persistente, lo que a su vez está retrasando las bajadas de tipos de interés por parte de la Reserva Federal (Fed). Esta dinámica está beneficiando indirectamente a Bitcoin, que el 21 de abril superó los 78.000 dólares. La conexión entre ambos activos se explica por el impacto del petróleo en la inflación y las políticas monetarias.

La Fed retrasa los recortes de tipos

Hace apenas dos meses, los mercados esperaban dos bajadas de tipos de 25 puntos básicos para diciembre. Sin embargo, el 21 de abril, los futuros sobre fondos federales solo reflejaban un 30% de probabilidad de que se produzca una única bajada en todo el año. Este cambio en las expectativas se debe directamente al impacto de la guerra en los costes energéticos.

El mismo día, el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años subió al 4,313%, mientras que el del bono a 2 años alcanzó el 3,802%, ambos al alza. La relación es clara: un petróleo más caro mantiene la inflación alta, lo que lleva a la Fed a mantener los tipos elevados por más tiempo.

El dólar y el oro: activos que pierden brillo

El fortalecimiento del dólar el 21 de abril también jugó en contra de los activos tradicionales de cobertura contra la inflación. El oro, por ejemplo, cayó un 2%, ya que las condiciones financieras más restrictivas y la fortaleza del dólar eclipsaron su atractivo como refugio seguro. Deutsche Bank advirtió en una llamada el 17 de abril que la Fed podría mantener los tipos sin cambios hasta 2026 debido a la inflación impulsada por el petróleo.

El efecto dominó: de la tregua al repunte de Bitcoin

El 7 de abril, el anuncio de un posible alto el fuego hizo caer el precio del Brent hasta los 92,55 dólares al día siguiente. Este descenso provocó una caída en los rendimientos de los bonos del Tesoro y reavivó las expectativas de bajadas de tipos por parte de la Fed. Como consecuencia, Bitcoin subió un 2,95%, alcanzando los 72.738,16 dólares. Este episodio confirmó la relación entre el petróleo, las expectativas de tipos y el precio de Bitcoin.

Tabla resumen: variables macroeconómicas y su impacto en Bitcoin

Variable macroeconómica (21 de abril) Valor / Cambio Impacto en Bitcoin
Precio del Brent Cierre en 99,89 $, máximo intradiario en 102,16 $ Mayor presión inflacionista y endurecimiento del contexto macroeconómico
Ruta de tipos de la Fed De dos bajadas en diciembre a solo un 30% de probabilidad de una bajada en 2024 Menos liquidez esperada para Bitcoin
Rendimiento del bono del Tesoro a 10 años 4,313% Condiciones financieras más restrictivas
Rendimiento del bono del Tesoro a 2 años 3,802% Perspectiva más restrictiva en los tipos de interés
Dólar estadounidense Fortaleza el 21 de abril Presión a la baja para Bitcoin

Conclusión: Bitcoin como beneficiario indirecto de la crisis energética

Aunque Bitcoin no está directamente vinculado al precio del petróleo, la relación entre ambos activos se explica a través de su impacto en la inflación y las políticas monetarias. Un petróleo caro mantiene la inflación alta, lo que lleva a la Fed a mantener los tipos elevados por más tiempo. Esto reduce las expectativas de liquidez en el mercado, un factor que históricamente ha beneficiado a Bitcoin en el pasado. Por ello, el reciente repunte de Bitcoin hasta los 78.000 dólares no es casualidad, sino el resultado de una cadena de eventos macroeconómicos en la que el petróleo juega un papel clave.