Un coleccionista estadounidense ha ampliado su exclusiva colección de Bugatti con un cuarto modelo temático, el Mistral Fly Bug, inspirado en la libélula. Este vehículo cierra un ambicioso proyecto personalizado de varios años dentro del programa Sur Mesure de Bugatti, que permite a los clientes más exclusivos convertir sus visiones en realidad, incluso cuando los presupuestos superan los ocho dígitos.

La colección del afortunado coleccionista incluye ahora cuatro modelos únicos: el Veyron Grand Sport Vitesse Hellbug, el Chiron Hellbee y el Divo Lady Bug, junto al recién estrenado Mistral Fly Bug. Cada uno de ellos representa una interpretación artística de un insecto diferente, desde escarabajos hasta libélulas.

Diseño y detalles exclusivos del Mistral Fly Bug

El Mistral Fly Bug destaca por su carrocería esculpida en un llamativo azul libélula, un tono que oscila entre el turquesa y el azul profundo según la incidencia de la luz, imitando el efecto iridiscente de este insecto. Los diseñadores de Bugatti en Molsheim y Berlín han integrado un patrón elíptico único que se densifica hacia la parte trasera del vehículo, similar al del Divo Lady Bug, pero con una complejidad añadida: el emblema Bugatti Macaron se ha integrado en este diseño, una de las tareas técnicas más desafiantes del proyecto.

Este patrón elíptico también se ha aplicado en las puertas, donde el cuero y la Alcantara crean un efecto tridimensional. El interior, de dos plazas, sigue una paleta de colores azul y negro que armoniza con el exterior. Además, el selector de marchas incorpora la figura del elefante bailarín de Rembrandt, otra referencia al reino animal presente en el diseño.

Tecnología y rendimiento sin cambios

A diferencia de otros proyectos personalizados que modifican el rendimiento, el Mistral Fly Bug mantiene la mecánica del Chiron. El modelo se basa en el chasis del Chiron y está equipado con el mismo motor W16 de 8.0 litros con cuatro turbocompresores, que desarrolla 1.579 CV (1.600 PS) y un par máximo de 1.600 Nm. Bugatti no ha revelado el precio de este modelo personalizado, pero se estima que el coleccionista ha invertido más de 30 millones de dólares en su colección de cuatro vehículos.

Un Mistral estándar sin opciones adicionales parte de unos 5 millones de euros (aproximadamente 5,9 millones de dólares antes de impuestos), por lo que el coste total de la colección, con los niveles de personalización aplicados, supera con creces esta cifra.

Un proyecto que llega a su fin

Según Bugatti, el Mistral Fly Bug marca el final de una era en su programa Sur Mesure centrado en insectos. Esto significa que es poco probable que vea la luz un Tourbillon inspirado en hormigas en el futuro. El coleccionista ha demostrado con este proyecto que, en el mundo de los hiperdeportivos, la imaginación —y el presupuesto— no tienen límites.

Fuente: CarScoops