La semana pasada, cuatro miembros del Congreso de EE.UU. se encontraban en riesgo de ser expulsados por acusaciones de grave mala conducta. Dos de ellos, los representantes Tony Gonzales (R-Texas) y Eric Swalwell (D-California), renunciaron rápidamente. El martes por la tarde, Sheila Cherfilus-McCormick (D-Florida) se convirtió en la tercera en dimitir en solo ocho días.

Actualmente, solo queda un congresista en esta situación: Cory Mills (R-Florida), quien enfrenta un amplio abanico de acusaciones que incluyen desde falsificación de su historial militar hasta agresiones y amenazas contra una expareja.

Las acusaciones contra Mills: de la supuesta falsificación militar a la violencia de género

Según una investigación publicada en febrero, Mills ha sido acusado de:

  • Exagerar su historial militar: Afirmó ser Ranger del Ejército, francotirador y médico cualificado en Operaciones Especiales, cargos que no están respaldados por los registros oficiales del Ejército.
  • Obtener una Estrella de Bronce mediante el robo de identidad: Se le acusa de atribuirse méritos militares que no le corresponden, incluyendo supuestamente salvar vidas de compañeros en Irak.
  • Ataque en Irlanda: En 2023, mientras ejercía como congresista, Mills agredió físicamente a una persona durante un viaje oficial.
  • Amenazas y chantaje: En declaraciones judiciales, se le atribuye haber amenazado con difundir contenido sexual explícito de una expareja y declarar que mataría a futuros compañeros de esta.

En octubre de 2023, un juez de Florida dictó una orden de alejamiento contra Mills tras determinar que su expareja había sido víctima de violencia en el noviazgo a través del ciberacoso. Aunque Mills no ha sido condenado penalmente, el juez concluyó que no fue veraz durante el proceso, especialmente en relación con grabaciones de contenido explícito.

Un patrón de conducta cuestionable

Además de las acusaciones mencionadas, Mills estuvo implicado en un supuesto caso de agresión contra otra expareja en 2022. Según grabaciones de bodycam y documentos obtenidos por The Washington Post, la policía estuvo a punto de detenerlo. Las imágenes muestran a la mujer con moretones en los brazos y marcas en el rostro, afirmando que Mills la había agredido durante una discusión y la había expulsado por la fuerza de su apartamento en Washington. Posteriormente, la mujer se retractó de su testimonio.

Mills ha defendido su inocencia argumentando que nunca ha sido condenado penalmente. Sin embargo, su historial de acusaciones y las decisiones judiciales en su contra —como la orden de alejamiento— pintan un cuadro muy distinto.

¿Qué sigue para Cory Mills?

El congresista republicano de Florida sigue bajo investigación por el Comité de Ética de la Cámara de Representantes. Mientras tanto, las acusaciones en su contra siguen acumulándose, desde la falsificación de su carrera militar hasta episodios de violencia doméstica y amenazas. Su futuro en el Congreso pende de un hilo, especialmente tras las renuncias de sus compañeros en circunstancias similares.