Dos gigantes empresariales, Deloitte y Zoom, han anunciado recortes significativos en sus prestaciones laborales más valoradas por los empleados, según información publicada por Business Insider. Las medidas entrarán en vigor en 2025 y afectarán tanto a permisos parentales como a otros beneficios clave.

En el caso de Zoom, se reducirá el permiso parental de 22-24 semanas a solo 18 semanas para todos los padres. Además, los progenitores no gestantes verán disminuido su permiso de 16 a 10 semanas. Por su parte, Deloitte aplicará recortes más amplios que incluyen la reducción de días de vacaciones pagadas (PTO), planes de pensiones y ayudas para tratamientos de fertilidad (IVF). Estas modificaciones afectarán principalmente a empleados en roles de apoyo, como administración, TI y finanzas.

Reacciones y consecuencias

La decisión ha generado una fuerte polémica en redes profesionales como LinkedIn. Algunos usuarios han llegado a sugerir boicotear a ambas empresas, mientras que otros expresan su preocupación por el impacto negativo que estas medidas podrían tener en la igualdad de género en el ámbito laboral.

Los expertos advierten que este tipo de recortes podrían sentar un precedente peligroso para otras compañías. Laszlo Bock, exdirector de Recursos Humanos de Google, declaró a Business Insider:

«Legitima estas acciones para el resto de empresas».

Un mercado laboral desfavorable

Aunque los empleados puedan sentirse frustrados, los analistas señalan que su capacidad para oponerse a estos cambios es limitada. Según el estudio Employee Benefit Trends de MetLife, el 35% de los trabajadores en EE.UU. optan por mantener sus empleos actuales debido a la incertidumbre del mercado laboral. Entre los beneficios más valorados destacan las vacaciones pagadas, los permisos por discapacidad y los permisos parentales.

En un contexto marcado por la lentitud del mercado laboral, mayores exigencias de rendimiento, la integración de la IA en los flujos de trabajo y el miedo al desempleo, los empleados se enfrentan a una disyuntiva: aceptar los recortes de beneficios o arriesgarse a buscar nuevas oportunidades en un mercado laboral inestable.

Riesgos a largo plazo

Los expertos advierten que la reducción de prestaciones podría derivar en una disminución de la productividad y el compromiso de los empleados. Sin embargo, algunos consultores como Josh Bersin ven estos recortes como una estrategia empresarial para evitar despidos masivos.

«Si creen que pueden mejorar la rentabilidad eliminando estos beneficios, lo harán. Es una opción preferible a los despidos».

Con tensiones ya existentes en el ámbito laboral —como el agotamiento de los mandos intermedios o los desacuerdos en torno a las políticas de IA—, la suma de estos recortes podría agravar aún más la lealtad y el rendimiento de los trabajadores.