El Departamento de Justicia de EE.UU. reactiva el pelotón de fusilamiento

El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció el pasado viernes su intención de reintroducir el pelotón de fusilamiento como método de ejecución en casos federales de pena capital. Según un memorando de 52 páginas, esta medida amplía las opciones para aplicar la pena de muerte, incluyendo el uso de un grupo de verdugos que disparan simultáneamente al condenado.

En un comunicado, el fiscal general en funciones, Todd Blanche, afirmó que esta acción busca "cumplir con nuestro más alto deber como servidores públicos". Actualmente, solo cinco estados permiten este método: Utah, Oklahoma, Mississippi, Idaho y Carolina del Sur. La última ejecución por pelotón de fusilamiento en EE.UU. ocurrió en 2023, cuando Mikal Mahdi fue ejecutado en Carolina del Sur. Según sus abogados, los disparos no alcanzaron su corazón, prolongando su agonía y violando la prohibición constitucional de castigos crueles e inusuales.

Críticas de expertos: ¿Un método más humano o una forma de brutalidad?

Jim Craig, abogado del MacArthur Justice Center, lleva más de 40 años representando a personas en el corredor de la muerte en el sur profundo de EE.UU. Craig analiza los riesgos de este método y cuestiona su supuesta humanidad:

"Esta propuesta del Departamento de Justicia de Trump se caracteriza por su atracción a la brutalidad. No tiene que ver con la Enmienda Octava ni con la disponibilidad de fármacos. Les gusta porque es una violencia física y visceral, similar a la que promueven en su política exterior y en sus estrategias de represión policial."

Craig argumenta que los defensores del pelotón de fusilamiento alegan que este método elimina la conciencia del condenado en 10 a 15 segundos. Sin embargo, los hechos demuestran lo contrario. En el caso de Mahdi, los testigos presenciaron cómo el condenado gritó al recibir los disparos, gemía 45 segundos después y siguió respirando durante otros 80 segundos antes de fallecer. Además, solo dos de los tres disparos impactaron en su cuerpo, hiriéndolo en órganos vitales como el hígado, el páncreas y el pulmón izquierdo, antes de alcanzar la columna y las costillas.

¿Es constitucional el pelotón de fusilamiento?

El memorando del Departamento de Justicia sostiene que este método "no viola la prohibición constitucional de castigos crueles e inusuales". Sin embargo, Craig y otros expertos lo desmienten:

  • Agonía prolongada: Las ejecuciones por pelotón de fusilamiento no garantizan una muerte inmediata. Casos como el de Mahdi demuestran que la víctima puede sufrir durante minutos.
  • Violencia institucionalizada: Este método refuerza una cultura de castigo físico, alejada de los estándares internacionales de derechos humanos.
  • Falta de consenso médico: No existe evidencia científica que respalde que el pelotón de fusilamiento sea un método rápido o indoloro.

"Las personas en el corredor de la muerte en EE.UU. son, en esencia, los perdedores de una lotería macabra", señala Craig. "Este método no es más que otra forma de tortura legitimada por el Estado".

Reacciones políticas y sociales

La decisión del gobierno federal ha generado un intenso debate. Mientras algunos sectores conservadores defienden el pelotón de fusilamiento como un método "tradicional" y "efectivo", organizaciones de derechos humanos y abogados penalistas lo tachan de barbarie.

En un contexto donde la pena de muerte ya enfrenta críticas por su aplicación desigual y los errores judiciales, esta medida reaviva las preguntas sobre la ética del sistema penitenciario estadounidense. ¿Es el pelotón de fusilamiento un retroceso en los derechos humanos o una solución necesaria para agilizar las ejecuciones?

Lo cierto es que, más allá de los discursos políticos, las víctimas de este método —como Mahdi— siguen pagando con sufrimiento un sistema que muchos consideran injusto y obsoleto.