Un patrón inquietante de muertes y desapariciones

El pasado 27 de febrero, el general retirado William Neil McCasland, excomandante del Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea de EE.UU., desapareció tras salir de su domicilio en Albuquerque, Nuevo México. McCasland, que trabajó en la base Wright-Patterson —famosa por su relación con fenómenos aéreos no identificados—, se convirtió en el último caso de una lista que ha alertado a las autoridades.

Según un informe de Scientific American, el FBI está investigando activamente al menos diez científicos e ingenieros con vínculos gubernamentales que, en los últimos cuatro años, han fallecido o desaparecido en circunstancias que algunos consideran sospechosas. En un comunicado, el FBI confirmó que lidera los esfuerzos para determinar si existe una conexión entre estos casos.

El Congreso de EE.UU. exige respuestas

La Comisión de Supervisión de la Cámara de Representantes de EE.UU. ha solicitado información a varias agencias federales, incluyendo el Departamento de Energía, el Departamento de Defensa, el FBI y la NASA. El objetivo es esclarecer el destino de expertos vinculados a secretos nucleares o tecnología aeroespacial que han muerto o desaparecido en los últimos años.

«Existe la posibilidad de una conexión siniestra entre una serie de muertes y desapariciones misteriosas, lo que podría suponer una grave amenaza para la seguridad nacional y para el personal con acceso a secretos científicos».

— Comisión de Supervisión de la Cámara de Representantes de EE.UU.

Casos destacados en la investigación

Michael David Hicks (NASA)

El científico del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA falleció en julio de 2023 por causas aún no aclaradas. Hicks se especializaba en el estudio de cometas y asteroides. Su hija, Julia Hicks, declaró a CNN que no entendía la relación entre la muerte de su padre y otros casos similares. «No puedo evitar reírme, pero al mismo tiempo, esto se está volviendo serio», afirmó.

Frank Maiwald (JPL)

Este especialista en espectrometría de masas y sensores remotos, vinculado al JPL, falleció en 2024. Su trabajo estaba relacionado con instrumentación avanzada para misiones espaciales.

Monica Reza (JPL)

Metalúrgica y experta en materiales del JPL, Reza desapareció en 2025 mientras practicaba senderismo en Los Ángeles. Su caso sigue sin resolverse.

Nuno Loureiro (MIT)

Destacado físico teórico y director del Centro de Ciencia del Plasma y Fusión del MIT, Loureiro fue asesinado en diciembre de 2024 en su domicilio de Brookline, Massachusetts.

Carl Grillmair (Caltech)

Este reconocido astrónomo de Caltech, especializado en exoplanetas distantes, fue tiroteado y asesinado en febrero de 2025 frente a su casa, cerca de Los Ángeles.

¿Exageración o amenaza real?

Aunque algunos analistas advierten sobre el riesgo de caer en teorías conspirativas, el patrón de muertes y desapariciones resulta llamativo. Los familiares de los afectados, como Susan McCasland Wilkerson —esposa del general desaparecido—, han expresado su desconcierto ante la atención mediática y las especulaciones.

En una publicación en Facebook, Wilkerson reconoció que su esposo tuvo «una breve asociación con la comunidad OVNI», aunque aclaró que no consideraba que esto fuera motivo de preocupación.

¿Qué dice el FBI?

El organismo ha confirmado que está analizando posibles vínculos entre estos casos, aunque aún no ha revelado conclusiones. Mientras tanto, el Congreso insiste en la necesidad de transparencia para descartar cualquier riesgo para la seguridad nacional.

La investigación sigue abierta, y las preguntas superan a las respuestas en un misterio que, por ahora, no tiene explicación clara.

Fuente: Futurism