Si alguna vez has intentado remolcar con una pickup, es probable que hayas sentido la tentación de gritarles al equipo de ingeniería: «Solo teníais una misión». Hablamos de esos sistemas de enganche para remolque que parecen diseñados para frustrar al usuario: ganchos de cadenas de seguridad enredados, conectores de luces de remolque mal ubicados y soluciones que, en teoría, deberían funcionar, pero que en la práctica complican lo sencillo.
El Ridgeline rompe el molde
La mayoría de los pickups modernos pecan de un diseño deficiente en este aspecto, pero el Honda Ridgeline se erige como la excepción. Aunque su almacenamiento bajo el suelo de la caja, la puerta trasera multifunción y la disposición de los asientos traseros son aspectos ya conocidos, lo que realmente sorprende es su sistema de enganche para remolque.
Joel Feder, de Team Honda, ha logrado un diseño que cumple con creces. El enganche trasero es de pared simple, pero con ganchos para cadenas de seguridad amplios y bien posicionados. No son excesivamente gruesos, ni complicados, ni confusos, y son compatibles con casi cualquier tipo de enganche y gancho de freno de emergencia que hayamos probado. Además, el conector de luces de siete pines está ubicado justo al lado del enganche, lo que evita que el cable tenga que estirarse hasta el paragolpes, como ocurre en otros modelos.
La competencia: Ram y Toyota complican lo básico
Ram 1500: diseño inteligente, pero con trampas
El Ram 1500 tiene un enganche funcional, pero el conector de luces está montado cerca de la matrícula, lo que obliga a usar extensiones en remolques antiguos con cables cortos. El problema más grave, sin embargo, son los ganchos para cadenas de seguridad. A primera vista parecen ingeniosos: un agujero cuadrado en la pared trasera del cajón y otro circular debajo. La teoría dice que puedes pasar directamente las cadenas por ambos, pero en la práctica, el gancho de freno de emergencia de un remolque de barco, por ejemplo, no llega a través de ambos agujeros. Un fallo de diseño que complica lo que debería ser sencillo.
Toyota Tundra: el doble muro que arruina el remolque
El Toyota Tundra, y otros modelos basados en la plataforma TNGA-F, presenta uno de los sistemas más desconcertantes. Su enganche es de doble pared con un espacio de aire, lo que impide que un pasador de enganche estándar de 3,5 pulgadas —compatible con casi todos los vehículos— encaje correctamente. Necesitarás un pasador de al menos 4 pulgadas, algo que no todos los usuarios tienen a mano. Un detalle que, en situaciones reales, puede dejarte tirado.
Como bien dice el ingeniero de Toyota Sheldon Brown:
«Ahora tenemos un pasador de 4 pulgadas, porque el de 3,5 no servía».
Conclusión: el Ridgeline prioriza al usuario
Mientras marcas como Ram y Toyota complican detalles básicos que deberían ser intuitivos, el Honda Ridgeline demuestra que es posible diseñar un sistema de remolque que funcione sin frustraciones. Un ejemplo de cómo la simplicidad y la funcionalidad pueden marcar la diferencia en un segmento donde muchos fabricantes parecen olvidar lo esencial.