Un recorte polémico que ignora las advertencias militares

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, ha sido cuestionado por su decisión de reducir en un 90% una oficina del Pentágono encargada de minimizar las víctimas civiles en conflictos bélicos. Según informes, Hegseth ignoró las advertencias de altos mandos militares, lo que ha generado graves consecuencias en la guerra contra Irán.

Un intercambio tenso en el Senado

Durante una audiencia en el Comité de Servicios Armados del Senado, la senadora Kirsten Gillibrand presionó a Hegseth para que explicara su decisión. La legisladora cuestionó cómo el Departamento de Defensa podía justificar el recorte de un área clave para evitar daños colaterales, especialmente cuando la guerra en Irán ya ha dejado miles de víctimas civiles.

«¿Qué respuesta tiene sobre el bombardeo de escuelas, hospitales y otros lugares civiles? ¿Por qué redujo en un 90% el departamento encargado de evitar que se ataque a civiles? ¿Conoce el impacto de un fracaso estratégico cuando hay tantas víctimas?», preguntó Gillibrand.

Hegseth, sin embargo, no logró dar una respuesta clara. En lugar de abordar las consecuencias de su decisión, se limitó a repetir un principio genérico sobre el compromiso de EE.UU. con la protección de civiles.

«Ningún ejército ni país trabaja más en todos los niveles para proteger la vida de los civiles que el ejército de Estados Unidos. Esa es una promesa inquebrantable que hacemos, independientemente de los sistemas que utilicemos».

Gillibrand insistió: «Entonces, ¿por qué redujo el departamento en un 90%?». Antes de que pudiera obtener una respuesta, el senador republicano Roger Wicker, presidente del comité, interrumpió la línea de preguntas.

Cifras alarmantes: miles de muertos y una crisis energética

Según datos de la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos, la guerra en Irán ha dejado al menos 1.701 civiles muertos. En Líbano, los ataques israelíes han causado más de 2.496 víctimas, según el Ministerio de Salud libanés. Además, 13 militares estadounidenses han perdido la vida en la región.

La situación se agrava con el bloqueo del Estrecho de Ormuz, una ruta crítica para el comercio de petróleo en Oriente Medio. Esta medida ha provocado una crisis energética global, elevando los costes de transporte y afectando a los precios de los combustibles en EE.UU. En estados como California, el precio del galón de gasolina supera los 6 dólares, mientras que a nivel nacional ronda los 4,30 dólares.

Repercusiones políticas y económicas

El conflicto, cada vez más impopular, ha generado preocupación dentro del Partido Republicano y en la Casa Blanca por su posible impacto en las elecciones de noviembre. Los analistas advierten que la gestión de la guerra podría perjudicar a los conservadores y su mayoría en Washington.