La compañía estadounidense Faraday Future ha decidido paralizar temporalmente el desarrollo del FX Super One, su minibús eléctrico presentado hace menos de un año. La decisión se debe a que su arquitectura de 400V se considera obsoleta y poco competitiva en el mercado actual.
En lugar de continuar con el modelo actual, la empresa está evaluando dos alternativas tecnológicas:
- Sistemas de 800V: Ofrecerían mayor autonomía, tiempos de carga más rápidos y una eficiencia superior en el tren motriz.
- Motores de autonomía extendida: Ideales para regiones con condiciones climáticas extremas, como la costa este de EE.UU.
Faraday Future justificó el cambio como una estrategia para mejorar la competitividad del producto y aportar un mayor valor a los usuarios.
Un giro hacia tecnologías más avanzadas
La transición de arquitecturas de 400V a 800V no es nueva en la industria. Marcas como Mercedes (EQS), Polestar (Polestar 3) y Volvo (EX90) ya han adoptado esta tecnología. Sin embargo, Faraday Future, una empresa con problemas financieros y cotizada como penny stock, enfrenta mayores desafíos para implementar estos cambios.
Además, la compañía se define a sí misma como un «ecosistema de IA encarnada», aunque su enfoque principal sigue siendo la movilidad eléctrica.
Fechas de entrega inciertas y dependencia de financiación
Aunque el proyecto del FX Super One está en pausa, Faraday Future ha esbozado posibles plazos para la producción masiva de un modelo actualizado:
- Arquitectura de 800V:
- Primera fase: 6 a 9 meses.
- Segunda fase: 12 a 15 meses.
- Tercera fase: 21 a 24 meses.
- Motor de autonomía extendida:
- Primera fase: 9 a 12 meses.
- Segunda fase: 21 a 24 meses.
- Tercera fase: 24 a 28 meses.
Estos plazos, sin embargo, son meras proyecciones y podrían retrasarse, como ha ocurrido en el pasado con otros proyectos de la compañía.
Faraday Future prioriza su división de robótica
A pesar de las dificultades, la empresa intenta presentar esta pausa como una oportunidad estratégica. Según declaraciones oficiales, el cambio permitirá a Faraday Future concentrarse en su negocio de robótica, que se encuentra en una fase crítica de expansión. Hasta finales de abril, la compañía había entregado un total de 68 robots.
La producción masiva del FX Super One, por tanto, queda supeditada a la obtención de financiación externa, ya sea mediante inversores estratégicos o fondos a medio y largo plazo. Sin este respaldo, el futuro del proyecto sigue siendo incierto.