SACRAMENTO (California).— En sus primeros meses como gobernador de California, el demócrata Gavin Newsom exploró con sus asesores la viabilidad de cumplir una de sus promesas electorales más ambiciosas: implantar un sistema sanitario de pago único gestionado por el estado, similar al de Canadá o Taiwán. La iniciativa, que requería aumentar impuestos para cubrir un coste estimado en unos 500.000 millones de dólares anuales, chocaba con obstáculos políticos insalvables. El entonces presidente republicano, Donald Trump, se habría negado a permitir que California utilizara fondos federales para reformar un sistema basado en empleo, edad o ingresos.
Ante estas limitaciones, Newsom optó por un enfoque más pragmático. Durante sus dos mandatos, ha impulsado una agenda sanitaria centrada en ampliar la cobertura y reducir costes, combinando valores progresistas con pragmatismo fiscal. Su gestión refleja un equilibrio entre ideales y realidades económicas, un estilo que define su liderazgo.
Ampliación de la cobertura sanitaria
Newsom ha logrado avances significativos en el acceso a la sanidad para colectivos vulnerables. Entre sus medidas destacan:
- Medi-Cal para inmigrantes sin papeles: Extendió la cobertura sanitaria pública a personas sin residencia legal, una población históricamente excluida.
- Atención a personas sin hogar: Incluyó servicios de vivienda temporal (hasta seis meses de alquiler gratuito) y comidas saludables a domicilio para californianos con enfermedades crónicas y bajos ingresos.
- Salud mental y adicciones: Aumentó la inversión en tratamientos para las decenas de miles de personas sin hogar que sufren problemas de salud mental o adicción.
- Reproducción y aborto: Lideró iniciativas para proteger el derecho al aborto en un contexto de restricciones federales.
Control de costes y acceso a medicamentos
Para frenar el aumento del gasto sanitario, Newsom implementó políticas innovadoras:
- Subvenciones para seguros privados: Amplió las ayudas económicas para que personas de bajos y medianos ingresos pudieran permitirse seguros médicos privados.
- CalRx: medicamentos genéricos baratos: Creó un programa estatal de medicamentos genéricos de bajo coste, años antes de que el gobierno federal lanzara iniciativas similares.
- Agencia reguladora de precios: Fortaleció un organismo estatal para limitar el alza de los costes sanitarios.
Críticas y desafíos pendientes
Aunque su gestión ha sido elogiada por algunos sectores, también ha recibido duras críticas. Los progresistas le acusan de moderación excesiva, mientras que los republicanos tachan sus políticas de radicales. Newsom, conocido por su estilo ambicioso y su capacidad para asumir múltiples proyectos complejos, ha cosechado éxitos, pero también fracasos notables:
- Fracaso en la reducción del sinhogarismo: California tiene casi 190.000 personas sin hogar, según datos federales recientes, una cifra superior a la que heredó en 2019.
- Gasto en Medicaid en alza: El presupuesto de Medi-Cal se ha duplicado durante su mandato, lo que ha generado controversia.
Un legado con miras a 2028
Con 58 años y en su último mandato como gobernador, Newsom afronta un escrutinio creciente sobre su legado sanitario. Su trayectoria, marcada por políticas sociales avanzadas y un enfoque fiscal realista, podría servir como hoja de ruta si decide presentarse a las elecciones presidenciales de 2028. Su estilo, definido por aliados como "socialmente liberal y fiscalmente pragmático", refleja una evolución desde sus primeros años en la política, cuando abogaba por cambios más radicales.
En un estado donde conviven la riqueza extrema y la pobreza más severa, Newsom ha intentado —con resultados desiguales— construir un sistema sanitario más justo y accesible. Su historia es un reflejo de los desafíos que enfrentan los líderes progresistas en un contexto de limitaciones económicas y divisiones políticas.