Por primera vez en años, la energía limpia cubre todo el crecimiento eléctrico global
El sistema eléctrico mundial dio un paso importante hacia la descarbonización en 2025. Según el último informe de Ember, un prestigioso *think tank* británico especializado en la transición energética, la energía limpia —liderada por la solar— cubrió por primera vez desde la pandemia todo el aumento de la demanda eléctrica a nivel global. Este avance marca un hito en la reducción de la dependencia de los combustibles fósiles en la generación de electricidad.
La solar se consolida como la tecnología dominante
El documento, elaborado por Nicholas Fulghum —autor principal y analista senior de datos energéticos y climáticos de Ember—, revela que la energía solar no solo mantuvo su ritmo de crecimiento, sino que amplió su liderazgo en el mercado eléctrico. "Para quienes seguimos esta transición desde hace años, que la solar rompa récords no es algo nuevo", explica Fulghum en una entrevista con Shift Key. "Pero lo que sorprende cada año es la escala y la velocidad con la que esta tecnología avanza, superando incluso las previsiones más optimistas".
¿Qué está impulsando este cambio?
El informe de Ember destaca varios factores clave que explican este fenómeno:
- Caída de costes: El precio de los paneles solares ha seguido reduciéndose, haciendo que esta tecnología sea cada vez más competitiva frente a los combustibles fósiles.
- Políticas globales: Muchos países han acelerado sus planes de transición energética, con incentivos fiscales y normativas que favorecen las energías renovables.
- Innovación tecnológica: Mejoras en la eficiencia de los paneles y en los sistemas de almacenamiento (como las baterías) han permitido integrar más energía solar en la red sin comprometer su estabilidad.
- Demanda en Asia: Regiones como el sudeste asiático, donde el crecimiento económico ha disparado la necesidad de electricidad, están adoptando masivamente la solar como alternativa rápida y limpia.
Diferencias regionales: ¿Qué pasa en Europa y Asia?
Aunque el crecimiento de la solar es un fenómeno global, las dinámicas varían según la región. En Europa Occidental, por ejemplo, el cierre de centrales de carbón y gas ha acelerado la transición, mientras que en California (EE.UU.) los incendios y las restricciones energéticas han impulsado políticas más agresivas hacia las renovables. En cambio, en el sudeste asiático, el aumento de la demanda eléctrica —vinculado al desarrollo industrial— ha convertido a la solar en una solución prioritaria, aunque aún enfrenta desafíos en infraestructura y financiación.
"La solar no solo está creciendo, sino que está redefiniendo cómo se estructura el sistema eléctrico global. Ya no hablamos de un complemento, sino de la columna vertebral de la nueva matriz energética".
Nicholas Fulghum, analista de Ember
¿Qué riesgos amenazan este avance?
Pese al optimismo, el informe advierte sobre posibles obstáculos en el futuro cercano. Uno de los más relevantes es el conflicto en Oriente Medio, que podría alterar los mercados de gas y petróleo, encareciendo temporalmente la generación eléctrica basada en fósiles. "Si la guerra en Irán se intensifica, podríamos ver un repunte en el uso de combustibles fósiles en 2026, al menos hasta que las renovables puedan compensar esa brecha", señala Fulghum.
El futuro de la transición energética
Para Ember, 2025 marca un punto de inflexión, pero el camino hacia una electricidad 100% limpia aún es largo. "El desafío ahora es acelerar la implementación de redes inteligentes, almacenamiento a gran escala y políticas que garanticen una transición justa", añade Fulghum. La solar, sin embargo, ha demostrado ser la tecnología más resiliente y escalable en este proceso, capaz de adaptarse a diferentes contextos geográficos y económicos.
Conclusión: Un sistema eléctrico en transformación
El informe de Ember no solo confirma que la energía solar es el motor de la transición energética, sino que también subraya la importancia de mantener el ritmo de inversión y políticas públicas. Aunque los combustibles fósiles aún representan una parte significativa de la generación eléctrica, su participación sigue reduciéndose año tras año. "Cada megavatio de solar que se instala hoy es un paso más hacia un sistema descarbonizado", concluye Fulghum.