Un brote de hantavirus en alta mar

El crucero MV Hondius, donde se detectó un brote de hantavirus, atracó este fin de semana en un puerto, permitiendo el desembarque de unos 150 pasajeros. La mayoría de los 23 países con nacionales a bordo organizaron vuelos de repatriación médica. Otros 32 pasajeros ya habían desembarcado previamente en la isla de Santa Elena (Atlántico), el pasado 24 de abril, antes de que se identificara el brote.

Tres muertes confirmadas y una variante peligrosa

Hasta el momento, tres pasajeros han fallecido a causa del virus, contraído principalmente por exposición a excrementos, orina o saliva de roedores. Sin embargo, en este caso, la variante Andes —transmisible entre personas— es la responsable. Esta cepa puede provocar el síndrome pulmonar por hantavirus o fiebre hemorrágica con síndrome renal, siendo la primera la forma actual en propagación.

Casos en EE.UU.: un positivo sin síntomas y otro con síntomas

De los 17 pasajeros estadounidenses, uno dio positivo en las pruebas sin presentar síntomas, mientras que otro desarrolló síntomas durante el viaje. Ambos fueron trasladados en el mismo vuelo que el resto, pero con medidas adicionales de contención por precaución. El Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. (HHS) los mantiene en observación en una instalación de Nebraska, aunque aún no se han definido los protocolos definitivos, que probablemente incluirán cuarentena debido a los largos periodos de incubación del virus.

¿Por qué preocupa la propagación asintomática?

Las autoridades sanitarias enfrentan un desafío sin precedentes: la posible transmisión del virus sin síntomas visibles. Sumado a un periodo de incubación prolongado (entre dos y tres semanas), esto dificulta la contención del brote. Expertos advierten que, si el virus se propaga de manera silenciosa, podría generar un problema de salud pública grave, especialmente por su tasa de letalidad del 38% en casos graves.

«Si este brote crece, podría pasar desapercibido durante semanas debido a los largos periodos de incubación y a la dificultad para convencer a las personas de aislarse sin síntomas».

Análisis de los casos: ¿cómo se propagó el virus?

Un estudio preliminar sugiere que los casos 2 al 8 podrían haber surgido de una única transmisión persona a persona desde el caso inicial, con periodos de incubación similares (alrededor de 22 días). A 13 días de la media de aparición de síntomas en estos casos, aún no se descarta la posibilidad de nuevos contagios.

El hallazgo de un pasajero positivo sin síntomas ha generado debate entre los expertos. Como señala el médico Roger Seheult, este caso plantea interrogantes sobre cómo se evalúa la exposición y el riesgo real de contagio en entornos como los cruceros, donde el contacto cercano es inevitable.

¿Qué falta por saber sobre el hantavirus Andes?

  • Transmisión: Aunque se sabe que el virus se propaga por roedores, la variante Andes puede transmitirse entre humanos. Se desconoce aún qué tipo de contacto es necesario para el contagio.
  • Síntomas: El síndrome pulmonar por hantavirus puede incluir fiebre, dolor muscular y dificultad respiratoria severa, que en casos graves lleva a la muerte.
  • Prevención: No existe vacuna ni tratamiento específico. Las medidas se centran en evitar el contacto con roedores y, en este brote, en el aislamiento de casos confirmados o sospechosos.

¿Estamos ante una nueva emergencia sanitaria?

Aunque el hantavirus no es nuevo, la aparición de una variante con capacidad de transmisión humana en un entorno cerrado como un crucero plantea riesgos únicos. La combinación de incubación larga, transmisión asintomática y alta letalidad recuerda a los desafíos vividos con la COVID-19, pero con un agravante: la falta de preparación y protocolos claros para contener este tipo de brotes.

Mientras las autoridades sanitarias evalúan los próximos pasos, la pregunta sigue en el aire: ¿se está subestimando el riesgo?

Fuente: Reason