Haste se presentó como un roguelike poco convencional cuando debutó en PC y otras consolas. Su mecánica, inspirada en la velocidad de Sonic the Hedgehog, desafía al jugador a recorrer entornos en colapso, dominando saltos, aterrizajes y el uso de un skateboard especial. En teoría, funciona bien en otras plataformas, pero en Switch 2 aparecen bugs y problemas que hacen que el juego no esté listo para esta carrera.

¿Qué funciona en Haste para Switch 2?

La buena noticia es que Haste es jugable en modo portátil y se ejecuta sin problemas graves. Eso sí, no alcanza los esperados 60 FPS, aunque el juego sigue siendo entretenido. La historia sigue a Zoe, una repartidora que viaja entre mundos usando portales. Sin embargo, unos fragmentos extraños están apareciendo en los reinos, y una corporación intenta aprovecharlos. Zoe se encuentra con Riza, quien le advierte sobre un apocalipsis inminente y la anima a buscar un lugar seguro. En su búsqueda, se reencuentra con su amigo Daro, pero descubre que Niada, otra persona cercana, ha desaparecido.

Mientras corre hacia respuestas y fragmentos que podrían explicar lo que ocurre, el jugador descubre más sobre el trasfondo del juego. La premisa de Haste es sencilla, pero la generación aleatoria de niveles añade dificultad. Se trata de un auto-runner en tercera persona donde seguimos a Zoe mientras intenta avanzar por entornos que se desmoronan. Para ganar velocidad, debemos saltar cuestas, caer rápidamente y usar el skateboard para impulsarnos. Los aterrizajes perfectos generan energía que podemos usar para aumentar la velocidad, pero un error puede costarnos salud y ponernos en peligro frente a la destrucción.

Lo bueno y lo malo de Haste en Switch 2

Entre los aspectos positivos, destacan:

  • Dificultad ajustable: desde el inicio, el jugador puede elegir entre tres niveles: Tranquilo, Estable y Sprint, adaptándose a distintos estilos de juego.
  • Opciones gráficas: permite personalizar la calidad visual, aunque aquí surge uno de los problemas.

Sin embargo, la personalización de gráficos genera lag. Incluso en modo sobremesa, activar efectos como el desenfoque por movimiento, las partículas de la habilidad del reloj de arena o los iconos de los objetos provoca caídas de rendimiento. Dada la importancia de la velocidad y la fluidez en un juego como este, estos fallos son especialmente preocupantes.

«Haste en Switch 2 es jugable, pero los problemas técnicos y de rendimiento empañan una experiencia que, en otras plataformas, funciona sin inconvenientes».

Conclusión: ¿Vale la pena?

Haste es un título prometedor con una mecánica única que mezcla roguelike, plataformas y velocidad. Aunque en Switch 2 logra ejecutarse y es disfrutable, los bugs y la inestabilidad en el rendimiento lo alejan de su potencial. Si los desarrolladores solucionan estos problemas en futuras actualizaciones, podría convertirse en una opción sólida para los fans del género en la consola de Nintendo.

Fuente: Siliconera