Un debate sin respuestas claras en el Congreso

La administración Trump ha fracasado en demostrar cómo Estados Unidos está ganando la guerra contra Irán. Durante su comparecencia ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes el pasado miércoles, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, intentó defender los presupuestos del Departamento de Defensa (DOD), pero no logró aportar ejemplos concretos de los avances militares en el conflicto actual en Oriente Medio.

Intercambios tensos con los congresistas

El representante demócrata Seth Moulton, de Massachusetts, cuestionó directamente a Hegseth sobre los beneficios económicos que Irán habría obtenido tras la relajación temporal de las sanciones por parte de la administración Trump. Moulton preguntó: «¿Cuánto ha ganado Irán con la eliminación de las sanciones al inicio de esta guerra?»

Hegseth respondió: «Puedo decirle que Irán está financieramente devastado».

Aunque esta afirmación tiene parte de verdad —la guerra ha dejado a más de un millón de iraníes sin empleo, ha destruido infraestructuras clave y ha hundido el valor de la moneda local—, el régimen iraní ha reaccionado con medidas como el aumento de salarios, subsidios a productos básicos y ayudas económicas a la población más vulnerable para contrarrestar la presión de Washington.

Sin embargo, semanas después del inicio del conflicto, la administración Trump decidió levantar temporalmente las sanciones sobre 140 millones de barriles de petróleo iraní varados en el mar, lo que supuso un beneficio de 14.000 millones de dólares para el régimen de Teherán, recursos que han fortalecido su capacidad de resistencia.

Moulton replicó: «Han ganado unos 14.000 millones de dólares. ¿Eso le parece ganar?»

Hegseth, visiblemente incómodo, respondió: «Bueno, no... nosotros nos aseguramos de que no puedan comprar misiles chinos».

Confusión sobre los logros militares

En otro intercambio con el diputado Adam Smith, líder de la minoría en el comité, Hegseth cometió un error al sugerir que funcionarios estadounidenses habían mentido al afirmar que las instalaciones nucleares iraníes habían sido completamente destruidas durante la Operación Martillo Nocturno.

Smith interrumpió: «¡Espera, espera! Acabas de decir que tuvimos que iniciar esta guerra porque la amenaza nuclear era inminente. Ahora dices que esas instalaciones fueron completamente destruidas».

Hegseth respondió: «No habían abandonado sus ambiciones nucleares».

Smith concluyó: «Entonces, la Operación Martillo Nocturno no logró nada sustancial y nos dejó en el mismo punto que antes. Tanto que tuvimos que iniciar una guerra».

El régimen iraní resiste pese a las sanciones

Aunque Estados Unidos ha impuesto un bloqueo económico y militar a Irán, el país sigue resistiendo gracias a su capacidad para movilizar recursos internos y a alianzas estratégicas con potencias como China y Rusia. La guerra ha provocado una crisis humanitaria sin precedentes, con millones de afectados, pero el régimen de Teherán ha logrado mantener su influencia regional.

«Irán no tiene marina para desafiar el bloqueo, pero su resistencia económica y política demuestra que la estrategia de Washington no está dando los resultados esperados».

¿Qué sigue para la administración Trump?

La falta de claridad en las respuestas de Hegseth refleja las dificultades de la administración para justificar una guerra que, según críticos, no ha logrado sus objetivos iniciales. Mientras tanto, Irán sigue siendo una amenaza nuclear latente y un actor clave en Oriente Medio, lo que plantea dudas sobre la efectividad de la estrategia estadounidense.