Un buque que pretendía cruzar el Estrecho de Ormuz en barco fue alcanzado por disparos de la marina iraní tras caer en una estafa con criptomonedas. Según fuentes consultadas por Reuters, el barco creía haber abonado la tasa de paso en Bitcoin, pero en realidad había pagado a estafadores que se hacían pasar por funcionarios iraníes.
El incidente ocurrió el pasado 18 de abril y forma parte de una ola de fraudes dirigida a buques que esperan cruzar esta estratégica ruta comercial. Una empresa de gestión de riesgos marítimos, MARISKS, alertó a los armadores sobre mensajes falsos enviados por actores desconocidos, supuestamente en nombre de las autoridades iraníes, que exigían el pago de peajes en Bitcoin o Tether para garantizar el paso seguro.
«Esos mensajes son fraudulentos», confirmó MARISKS, que no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios de DL News.
Contexto de tensiones y criptomonedas
El fraude se produce en un momento de alta tensión en la región, con el conflicto entre Irán, Israel y EE.UU. en su séptima semana. A principios de abril, Irán anunció que cobraría un peaje de 1 dólar por barril a los barcos que cruzaran el Estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio global de petróleo, y que el pago se realizaría en Bitcoin.
La medida fue recibida con entusiasmo por algunos entusiastas de las criptomonedas, que la vieron como una prueba de que el Bitcoin podía utilizarse como herramienta para el comercio internacional y un medio neutral para eludir la hegemonía del dólar estadounidense. Sin embargo, otros analistas, como Sam Lyman, del Bitcoin Policy Institute, advirtieron en un informe del 15 de abril que cobrar peajes en Bitcoin «es virtualmente imposible con la tecnología actual».
Los estafadores están aprovechando este mismo discurso para engañar a empresas navieras desesperadas, haciéndose pasar por las autoridades iraníes y exigiendo el pago de tasas fraudulentas.
Buques atacados por Irán
El 18 de abril, Irán abrió temporalmente el Estrecho de Ormuz para realizar controles. Varios barcos intentaron cruzar, pero al menos dos —incluido un petrolero— denunciaron que la marina iraní les disparó, obligándolos a retroceder. Según MARISKS, al menos uno de los buques que fue atacado ese día había caído previamente en la estafa.
Por el momento, no está claro qué empresas han sido víctimas de estos fraudes. Los mensajes falsos, según Reuters, instruyen a las compañías navieras a enviar documentos para su «evaluación por los servicios de seguridad iraníes» y luego pagar unas tasas en criptomonedas para que sus barcos «crucen el estrecho sin impedimentos en el horario acordado».