Irán ha presentado una propuesta para poner fin al bloqueo que mantiene en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, sin incluir concesiones en su programa nuclear, según informaron el lunes fuentes con conocimiento directo de las negociaciones.
La propuesta, revelada por dos funcionarios regionales bajo condición de anonimato, exige además que Estados Unidos levante el bloqueo económico impuesto al país como paso previo a cualquier diálogo. Esta condición ha generado tensiones, ya que Washington insiste en que Irán debe abordar primero su programa nuclear antes de considerar aliviar las sanciones.
Mientras tanto, los precios del petróleo registraron un aumento el lunes, en medio de la escalada de tensiones entre EE.UU. e Irán, a pesar de un alto el fuego temporal. Paralelamente, líderes de Pakistán intentan reactivar las conversaciones entre ambas naciones, que se encuentran estancadas.
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, se reunió el lunes con el presidente ruso, Vladimir Putin, en el marco de una gira que también incluyó paradas en Pakistán y Omán, este último país comparte el estrecho con la República Islámica. Según un funcionario regional involucrado en las mediaciones, los mediadores paquistaníes trabajan para reducir las diferencias entre Washington y Teherán, aunque los avances son limitados.
La tensión escaló cuando el presidente de EE.UU., Donald Trump, canceló la visita de sus enviados a Islamabad prevista para el fin de semana, tras la exigencia iraní de que Washington levante el bloqueo a sus puertos antes de reanudar las negociaciones.
El Comando Central de EE.UU. confirmó que, hasta ahora, han desviado 38 barcos durante el bloqueo impuesto en la zona. Desde el inicio del conflicto, se han registrado al menos 3.375 muertos en Irán y 2.509 en Líbano, donde los combates entre Israel y Hezbolá se reanudaron dos días después del inicio de la guerra. Además, se contabilizan 23 fallecidos en Israel y más de una decena en países del Golfo, junto a 15 soldados israelíes y 13 militares estadounidenses muertos en Líbano, así como 6 cascos azules de la ONU en el sur del país.