Un juez federal ha bloqueado las nuevas políticas de vacunación infantil implementadas este año por el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) de Estados Unidos, liderado por el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr. La sentencia, dictada por el juez del Tribunal de Distrito de EE.UU. Brian Murphy, declara ilegales las modificaciones introducidas en enero, que reducían de 16 a 11 las enfermedades contra las que se recomienda vacunar a los niños.
Además, las nuevas directrices de HHS infravaloraban las recomendaciones de inmunización para enfermedades como el rotavirus, la gripe y la hepatitis A. En su fallo, el juez Murphy argumentó que las recomendaciones anteriores se habían establecido mediante un proceso científico y legalmente regulado, y que los funcionarios de HHS lo habían ignorado, comprometiendo la integridad de sus acciones.
La sentencia también invalidó los nombramientos de Kennedy Jr. al Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP), bloqueando a los 13 miembros designados por él. Los demandantes alegaron que el comité había quedado dominado por personas alineadas con las posturas antivacunas de Kennedy, violando así la Ley Federal de Comités Consultivos, que exige equilibrio y ausencia de influencias indebidas.
Tras la decisión judicial, emitida el pasado 16 de marzo, se pospusieron las reuniones del ACIP previstas para esta semana, que debían abordar posibles cambios en las recomendaciones sobre las vacunas contra la COVID-19. El juez también suspendió las votaciones realizadas por los miembros del comité desde junio, incluyendo la decisión de diciembre de eliminar la recomendación de administrar la primera dosis de la vacuna contra la hepatitis B a los recién nacidos en las primeras 24 horas de vida.
Se espera que la administración Trump apele la sentencia de Murphy.
Reacciones de la comunidad médica
La demanda contra las políticas de vacunación infantil del HHS fue presentada por la Academia Americana de Pediatría (AAP) y otros grupos médicos destacados.
«La sentencia de hoy es un resultado histórico y bienvenido para los niños, las comunidades y los pediatras en todo el país», declaró Andrew Racine, presidente de la AAP, en un comunicado. «Esta decisión refuerza que el proceso basado en la ciencia para desarrollar recomendaciones de inmunización no puede ser ignorado y representa un paso crucial para restaurar la toma de decisiones científica en las políticas federales de vacunación, que han mantenido sanos a los niños durante años».
Los profesionales médicos celebraron la decisión judicial como un acto necesario y correcto. «El fallo del juez arroja luz sobre una realidad preocupante: los cambios en el calendario de vacunación fueron impulsados por personas sin experiencia en el campo de las vacunas», afirmaron fuentes médicas.