Las disputas internas en la administración de Donald Trump y la inminente cumbre con China han frenado los esfuerzos para establecer una respuesta federal ante los últimos avances en inteligencia artificial (IA).
Semanas después del lanzamiento de Mythos, el modelo más avanzado de Anthropic, Washington aún no ha definido un marco regulador para la IA, lo que genera incertidumbre en el sector tecnológico.
Falta de consenso en la administración
Las conversaciones iniciales sobre la implementación de revisiones federales de seguridad para nuevos modelos de IA se han ralentizado. Declaraciones de la administración Trump han dejado claro que no existe un consenso interno sobre cómo abordar este desafío.
Aunque los líderes gubernamentales reconocen el potencial disruptivo de los últimos modelos de IA, los procesos burocráticos de Washington están retrasando cualquier acción inmediata.
La cumbre con China, un factor clave
La IA podría ser uno de los temas centrales en la reunión de Trump con el presidente chino Xi Jinping esta semana. Fuentes del sector tecnológico consultadas por Axios sugieren que la administración podría esperar a los resultados de la cumbre antes de tomar decisiones definitivas sobre regulación.
Mientras tanto, gobiernos europeos buscan acceder a modelos como Mythos para sus propios tests de seguridad, lo que añade presión a la situación.
Declaraciones contradictorias
La falta de unidad en la administración quedó patente cuando el director del Consejo Económico Nacional, Kevin Hassett, mencionó la posibilidad de establecer un sistema de aprobación similar a la FDA para fármacos. Sin embargo, otros altos cargos, como la jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles, y el exasesor presidencial en IA y criptomonedas, David Sacks, matizaron sus palabras.
"El verdadero problema no son los laboratorios estadounidenses, sino los modelos chinos y otros que podrían desarrollar capacidades avanzadas de ciberseguridad en los próximos seis meses. Necesitamos actuar ahora para proteger nuestros sistemas", declaró Sacks, actual copresidente del Consejo Asesor de Ciencia y Tecnología del presidente.
Hassett aclaró más tarde a CNBC que "nadie propone crear una burocracia gigante para aprobar modelos de IA".
"Hay visiones distintas dentro de la administración sobre cómo abordar estos sistemas de alta capacidad", explicó una fuente del sector tecnológico que trabaja estrechamente con el gobierno.
La industria reclama claridad
El sector tecnológico exige directrices claras para anticiparse a los próximos avances. "Necesitamos saber cómo gestionar el próximo avance tecnológico. No queremos improvisar cada vez que surge una nueva innovación", añadió la fuente.
Un portavoz de la Casa Blanca declaró a Axios: "La administración sigue equilibrando la innovación y la seguridad en la política de IA. Cualquier anuncio oficial vendrá directamente del presidente. Las especulaciones sobre posibles órdenes ejecutivas no son más que eso".
Presión por actuar sin demora
Algunos expertos advierten que el tiempo apremia. "No podemos permitirnos perder tiempo señalando culpables o dejando que la burocracia frene la implementación de un proceso adecuado para probar y comunicar los resultados de los modelos de IA", señalaron fuentes cercanas al debate.