Un modelo de innovación distinto: la confianza como pilar
Cuando se habla de innovación climática, lo primero que viene a la mente son avances tecnológicos: baterías más eficientes, redes eléctricas inteligentes o sistemas de captura de carbono a gran escala. Estos desarrollos son esenciales y avanzan cada día. Sin embargo, en el Día Mundial de la Creatividad y la Innovación, es clave destacar otro tipo de innovación, menos visible pero igualmente transformadora: la que se basa en la confianza y la colaboración.
Se trata de un cambio estructural, no técnico, que ya está en marcha y acelera el progreso climático de manera silenciosa pero efectiva. Un cambio que exige abandonar la competencia por la supervivencia y adoptar modelos de trabajo abiertos y compartidos.
Un sistema diseñado para la fragmentación
El sector de impacto social, que incluye a organizaciones comprometidas con la crisis climática, enfrenta un desafío paradójico: está organizado de forma casi perfecta para impedir el impacto a gran escala que el planeta necesita.
Muchas entidades compiten por los mismos fondos, protegen sus metodologías y datos, y duplican esfuerzos. Incluso sus misiones se diferencian tanto que un donante podría preguntarse, tras leer una docena de propuestas, si realmente todas trabajan en el mismo problema. Esto no surge de mala fe, sino de la necesidad de supervivencia.
Durante décadas, la financiación filantrópica ha premiado la diferenciación sobre la colaboración y el impacto propietario sobre el aprendizaje compartido. El resultado es un ecosistema fragmentado que aplica recursos dispersos a un problema que, en realidad, no lo es: la crisis climática no respeta fronteras organizativas.
Rediseñar el sistema, no solo las soluciones
¿Cómo sería un sistema diseñado para la confianza en lugar de la competencia? En 2023, Pyxera Global, nuestra organización, se unió a un experimento pionero: el Colaboratorio para la Acción Climática Sistémica. No sabíamos adónde nos llevaría, pero algo fundamental tenía que cambiar.
Comenzamos con 15 organizaciones que sumaban más de 250 años de experiencia combinada. Tres años después, el Colaboratorio ha crecido hasta incluir a 29 entidades, entre ellas Climate KIC, el Club de Roma, The B Team, Green Africa Youth Organization y la Alianza por las Cabeceras del Amazonas.
Todas comparten un objetivo común: romper los silos que han limitado su impacto individual. Cada organización se comprometió a impulsar cambios sistémicos para construir sociedades inclusivas y regenerativas. Esto implicó dejar atrás el ego institucional, replantear las dinámicas de poder y abandonar los modelos tradicionales de asociación.
Pero lo más revolucionario fue compartir lo que normalmente se protege: propiedad intelectual, modelos de negocio e incluso relaciones con donantes. Este nivel de apertura conlleva riesgos reales. Para una sola organización, podría ser desestabilizador. Sin embargo, los miembros del Colaboratorio creen que la magnitud de la crisis climática justifica dejar atrás la autoprotección institucional y que el progreso significativo solo es posible asumiendo riesgos juntos.
Resultados que hablan por sí mismos
Los frutos de esta colaboración ya comienzan a verse. Juntos, el Colaboratorio ha asegurado financiación significativa de donantes institucionales clave, como la Fundación Oak, la Fundación Hans Wilsdorf y la Fundación Quadrature Climate —socios a los que organizaciones individuales quizá no habrían accedido por separado—.
Además, ha organizado eventos conjuntos de liderazgo intelectual y captación de fondos en foros globales como el Foro Económico Mundial, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático y Climate Week NYC. Estas alianzas demuestran que, cuando las organizaciones priorizan la confianza sobre la competencia, los resultados trascienden lo individual y generan un impacto colectivo real.
«La crisis climática no puede resolverse con soluciones aisladas. Requiere un cambio de mentalidad: pasar de la competencia a la colaboración, de lo propietario a lo compartido, y de lo fragmentado a lo sistémico».