Un avance clave para la regulación de stablecoins
El sector de las criptomonedas en EE.UU. recibió un respiro inesperado el pasado viernes, cuando se anunció un acuerdo entre senadores para limitar el pago de intereses o rendimientos en stablecoins. La noticia, difundida por Punchbowl News, ha generado reacciones divididas en la industria.
Mientras algunos actores, como el inversor Nic Carter, criticaron el movimiento con un simple «Los bancos ganaron», otros, como Scott Johnsson, abogado general de Van Buren Capital, adoptaron un tono más optimista: «Esto está bien. Puede que no lo parezca, pero lo es».
Coinbase marca el camino con su apoyo
Sin embargo, el respaldo más significativo llegó de la mano de Brian Armstrong, CEO de Coinbase, quien publicó en X un breve pero contundente «Tómenlo como un avance», en clara señal de apoyo a la Ley de Claridad. Este gesto ha disparado las probabilidades de aprobación del proyecto, que en Polymarket pasaron del 46% al 64% para 2026.
Cabe recordar que Armstrong había retirado su apoyo a la ley en enero, frenando su avance justo antes de una votación clave. En ese momento, el senador Tim Scott, presidente del Comité Bancario del Senado, pospuso la votación y reabrió las negociaciones. La principal objeción de Armstrong era el tratamiento de los stablecoins en el texto.
El compromiso logrado: ¿qué cambia?
El acuerdo alcanzado ahora prohíbe a las empresas pagar intereses o rendimientos «económicamente o funcionalmente equivalentes» a los de una cuenta bancaria tradicional. Sin embargo, permite ofrecer recompensas o incentivos vinculados a actividades como transacciones, pagos, transferencias, remesas o la provisión de liquidez en protocolos DeFi.
Este matiz es crucial, ya que la ley anterior, el GENIUS Act, prohibía a los emisores de stablecoins pagar intereses, pero dejaba en el aire si esta restricción afectaba también a terceros, como exchanges. Los bancos habían presionado para cerrar este supuesto vacío legal mediante la Ley de Claridad.
El texto definitivo mantiene esta línea: «Las recompensas por actividades legítimas no se consideran intereses», aunque la vaguedad del término «legítimas» deja margen a futuras interpretaciones. La ley otorga a los reguladores un año para definir reglas claras sobre cuándo y cómo pueden las empresas recompensar a los usuarios de stablecoins.
Reacciones de la industria
La noticia ha sido recibida con optimismo por parte de algunos actores clave. Summer Mersinger, CEO de la Blockchain Association, declaró en un comunicado: «Resolver la cuestión de los rendimientos en stablecoins despeja el camino para una votación en el Comité Bancario del Senado y nos acerca significativamente a una legislación integral sobre la estructura del mercado. Este acuerdo es un paso en la dirección correcta, y urgimos al Comité a avanzar sin demora».
El proyecto podría someterse a votación este mismo mes, aunque el tiempo apremia. El texto del Senado deberá reconciliarse con la versión aprobada por la Cámara de Representantes hace casi un año, y el ritmo legislativo podría ralentizarse con la llegada de la temporada electoral.
Por su parte, el senador Tim Scott mostró un tono positivo en sus redes sociales: «Estamos avanzando de manera real en la legislación de activos digitales y restaurando la confianza en nuestra economía».
¿Qué sigue para la Ley de Claridad?
- Próximos pasos: La votación en el Comité Bancario del Senado podría celebrarse en mayo, aunque el calendario depende de los acuerdos políticos.
- Desafíos pendientes: La reconciliación entre el Senado y la Cámara de Representantes, así como la definición de reglas por parte de los reguladores.
- Impacto en el mercado: Un marco regulatorio claro podría atraer más inversión institucional y consolidar la posición de EE.UU. en el ecosistema cripto.
«Este acuerdo es un paso en la dirección correcta, y urgimos al Comité a avanzar sin demora».