En pleno apogeo de lo que muchos considerarían una vida exitosa —casa, familia, estabilidad financiera—, Devon Fritz sintió que algo fallaba. Tras dedicar sus veinte años a desarrollar software fiscal, se dio cuenta de que, pese a cumplir con todos los objetivos que se había marcado, la satisfacción no llegaba. «Miré a mis compañeros y vi que todos estábamos atrapados en un lugar cómodo, con buenos sueldos y beneficios, pero sin felicidad», explicó recientemente.
Esta sensación de vacío no es ajena a muchos. Quien más, quien menos, ha experimentado esa duda existencial que cuestiona el rumbo de la vida. Pero mientras la mayoría opta por seguir adelante, Fritz decidió buscar respuestas. Su búsqueda lo llevó a colaborar con organizaciones de ayuda a refugiados en Alemania durante la crisis migratoria de 2015, una experiencia que, lejos de llenarlo, le mostró la lentitud y la ineficacia del sector sin ánimo de lucro.
Fue en un congreso en Oxford donde descubrió el altruismo efectivo, una filosofía que propone utilizar datos y análisis de coste-beneficio para maximizar el impacto positivo. Bajo esta premisa, cada decisión —desde una donación hasta la elección de una carrera— debe evaluarse por su capacidad para generar el mayor bien posible. «Un dólar puede salvar una vida o comprar una bolsa conmemorativa. El altruismo efectivo prioriza lo primero», señala Fritz.
Reinventar la carrera profesional con propósito
Tras adoptar esta mentalidad, Fritz reorientó su trayectoria profesional alrededor de una pregunta clave: ¿Cómo construir una carrera que realmente importe? El resultado fue su libro The High-Impact Professional’s Playbook, una guía práctica para profesionales que buscan dejar huella en el mundo sin abandonar sus empleos convencionales.
Aunque su enfoque surge del altruismo efectivo —cuyo rigor analítico puede parecer frío a algunos—, Fritz insiste en que sus enseñanzas son aplicables a cualquier persona. «El impacto no te dice qué hacer, solo te anima a actuar. Identifica qué es bueno y haz algo realmente valioso», afirma.
Cinco ideas clave para profesionales con impacto
Basado en su experiencia y en el altruismo efectivo, Fritz propone cinco estrategias para profesionales que desean contribuir a un cambio positivo:
- Prioriza el impacto sobre el prestigio: Evalúa tus acciones por su capacidad para generar bienestar, no por su reconocimiento social.
- Piensa en términos de 'contrafáctico': Pregúntate: ¿Qué habría pasado si no hubieras intervenido? Esto ayuda a medir el verdadero valor de tu contribución.
- Opta por lo 'siguiente mejor': A veces, la segunda opción más efectiva puede tener un impacto mayor que la primera.
- Colabora con organizaciones de alto impacto: Busca instituciones donde tu trabajo pueda escalarse y multiplicar sus efectos.
- Mide y ajusta: El impacto debe ser cuantificable. Establece métricas y revisa periódicamente tus avances.
Fritz reconoce que su método no es una fórmula mágica, pero sí una brújula para quienes buscan sentido en su vida laboral. «No se trata de abandonar tu trabajo actual, sino de encontrar formas de integrar el impacto en lo que ya haces», concluye.