La creciente popularidad de los 'terapeutas digitales'
Vince Lahey, residente de Carefree (Arizona), prefiere compartir sus secretos con un chatbot antes que con su terapeuta humano. Aunque a veces estos programas le regañan o incluso le incitan a discutir con su expareja, Lahey valora su disponibilidad y falta de juicio: «No me importa su percepción de mí». Su caso refleja una tendencia en auge: la búsqueda de alternativas no humanas para el apoyo emocional.
Demanda insatisfecha y soluciones tecnológicas
La necesidad de atención en salud mental ha aumentado un 25% desde los años 90, según estudios basados en encuestas. Los datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) revelan que en 2022 los suicidios alcanzaron niveles no vistos en casi 80 años. Ante esta crisis, muchos pacientes optan por terapeutas virtuales impulsados por inteligencia artificial, percibiéndolos como más accesibles que los humanos, incluso con sus limitaciones.
En redes sociales proliferan mensajes como «busco un terapeuta que no cobre por minutos» o «que no me juzgue». Sin embargo, la realidad es que el 40% de quienes reciben atención psicológica solo obtienen «cuidados mínimamente aceptables», según Tom Insel, exdirector del Instituto Nacional de Salud Mental de EE.UU. «El sistema actual es francamente deficiente», declaró.
ChatGPT y otros asistentes virtuales en primera línea
Insel reveló que, en otoño de 2023, ingenieros de OpenAI le comunicaron que entre el 5% y el 10% de sus 800 millones de usuarios recurrían a ChatGPT para apoyo en salud mental. Las encuestas indican que este fenómeno es especialmente común entre adultos jóvenes: un 30% de personas de 18 a 29 años consultaron chatbots de IA sobre su bienestar emocional en el último año. Además, los adultos sin seguro médico duplican en probabilidad a los asegurados para usar estas herramientas.
Un dato preocupante: casi el 60% de quienes probaron estos asistentes virtuales no buscaron seguimiento con un profesional real.
El auge de las apps de terapia con IA
Una industria emergente ofrece aplicaciones con avatares humanoides —a menudo irreales en su perfección— que simulan sesiones de terapia para tratar ansiedad, depresión y otros trastornos. En marzo de 2024, KFF Health News identificó al menos 45 apps de este tipo en la App Store de Apple. Aunque muchas cobran tarifas elevadas —hasta 690 dólares anuales—, siguen siendo más económicas que las sesiones presenciales sin cobertura sanitaria, que pueden superar los 100 dólares por hora.
La mayoría de estas aplicaciones incluyen advertencias legales en letra pequeña: no pueden diagnosticar ni tratar enfermedades. A pesar de ello, algunas acumulan cientos de miles de descargas. Anton Ilin, fundador de OhSofia! AI Therapy Chat, confirmó que su app superó el millón de descargas en diciembre de 2023. «La gente busca terapia», afirmó Ilin.
¿Pueden los chatbots reemplazar a los terapeutas humanos?
Los expertos coinciden en que estas herramientas son un complemento, no un sustituto. Aunque proporcionan apoyo inmediato y anonimato, carecen de la empatía y profundidad que ofrecen los profesionales. Además, su eficacia a largo plazo sigue siendo un tema de debate. Mientras tanto, la brecha entre la demanda de salud mental y la oferta de servicios humanos sigue ampliándose, dejando a muchos usuarios —especialmente a los más jóvenes y vulnerables— en manos de algoritmos.
«Estamos en un mundo donde el statu quo es realmente deficiente». — Tom Insel, exdirector del Instituto Nacional de Salud Mental de EE.UU.
Recursos de ayuda
Si tú o alguien que conoces está pasando por una crisis de salud mental, contacta con el Teléfono de la Esperanza (988) en España o con el 988 Suicide & Crisis Lifeline en EE.UU. (marcando o enviando un mensaje con el número 988).