Cada día, cientos de millones de personas recurren a los chatbots de inteligencia artificial (IA) para resolver dudas, recibir recomendaciones de productos, buscar consejos de vida e incluso para apoyo emocional. Esta interacción masiva los convierte en un público objetivo atractivo para estrategias publicitarias que, en muchos casos, pasan desapercibidas.
Según una investigación realizada por científicos informáticos especializados en seguridad y privacidad digital, los chatbots podrían utilizarse para publicidad encubierta, manipulando las decisiones de los usuarios sin que estos sean conscientes. En un estudio publicado en una revista de la Association for Computing Machinery, se demostró que chatbots entrenados para incluir anuncios personalizados en sus respuestas influían en las elecciones de los usuarios, quienes, en su mayoría, no identificaron que estaban siendo manipulados.
La publicidad en los chatbots: una tendencia en auge
Este hallazgo llega en un momento clave. En 2023, Microsoft introdujo anuncios en Bing Chat —ahora llamado Copilot—. Desde entonces, empresas como Google y OpenAI han experimentado con publicidad en sus propios chatbots. Meta, por su parte, ha comenzado a enviar anuncios personalizados en Facebook e Instagram basados en las interacciones de los usuarios con sus herramientas de IA generativa.
La competencia entre las grandes tecnológicas por dominar este mercado es feroz. A finales de marzo, OpenAI fichó a Dave Dugan, exejecutivo de publicidad de Meta, para liderar sus operaciones publicitarias en IA. La estrategia no es nueva: las empresas tecnológicas han monetizado servicios gratuitos en la web, plataformas de vídeo y redes sociales con publicidad durante años. Sin embargo, los modelos de IA actuales podrían llevar esta práctica a un nivel de riesgo sin precedentes para los consumidores.
¿Por qué los usuarios no detectan la publicidad en los chatbots?
Los chatbots ya no se limitan a buscar información o generar contenido. Los usuarios recurren a ellos para tareas complejas, como recibir consejos de vida o apoyo emocional. Muchos tratan a estos sistemas como compañeros o incluso terapeutas, estableciendo relaciones profundas con la IA. En este contexto, es fácil olvidar que, en última instancia, las empresas crean estos chatbots para generar beneficios. Y para lograrlo, necesitan perfilar a los usuarios con precisión para que los anuncios sean más efectivos y rentables.
El poder de los datos en una sola conversación
Un simple mensaje a un chatbot puede revelar más sobre un usuario de lo que este imagina. Un estudio de 2024 demostró que los modelos de lenguaje avanzado pueden inferir datos personales, preferencias e incluso patrones de pensamiento a partir de consultas cotidianas. Por ejemplo:
- «Ayúdame a escribir un ensayo sobre la historia de la ficción estadounidense» podría indicar que el usuario es un estudiante de secundaria.
- «Dame sugerencias de recetas para una cena rápida entre semana» podría sugerir que se trata de un padre o madre trabajador.
Una sola conversación puede proporcionar una cantidad sorprendente de detalles. Con el tiempo, el historial completo de interacciones podría crear un perfil extremadamente detallado del usuario.
Experimento: cómo los chatbots integran anuncios sin ser detectados
Para demostrar este riesgo, los investigadores desarrollaron un chatbot que insertaba anuncios de forma discreta en sus respuestas, sugiriendo productos y servicios basados en el contexto de la conversación. Se pidió a 179 participantes que realizaran tareas cotidianas en línea utilizando uno de tres chatbots: uno convencional, otro que incluía anuncios no declarados y un tercero que etiquetaba claramente las sugerencias patrocinadas. Los participantes desconocían que el experimento estaba relacionado con publicidad.
Por ejemplo, cuando un usuario preguntaba al chatbot por recomendaciones de dieta, el sistema podía sugerir un suplemento vitamínico de una marca específica sin dejar claro que se trataba de un anuncio. En la mayoría de los casos, los participantes no reconocieron que estaban siendo influenciados por publicidad encubierta.
¿Cómo protegerse de la publicidad encubierta en los chatbots?
Ante este panorama, los expertos recomiendan tomar medidas para identificar y evitar la publicidad no declarada en las interacciones con IA:
- Revisar las respuestas con escepticismo: Si un chatbot sugiere un producto o servicio de manera inesperada, cuestionar si se trata de una recomendación genuina o de un anuncio.
- Configurar preferencias de privacidad: Limitar la cantidad de datos personales compartidos con los chatbots y revisar las políticas de privacidad de las plataformas.
- Exigir transparencia: Optar por herramientas de IA que etiqueten claramente los anuncios y ofrezcan opciones para desactivar la publicidad personalizada.
- Mantenerse informado: Seguir las actualizaciones sobre las políticas de publicidad en IA de las grandes tecnológicas para conocer los riesgos y protecciones disponibles.
La publicidad en los chatbots de IA es una realidad en expansión, y su impacto en la toma de decisiones de los usuarios es un tema que requiere atención urgente. Mientras las empresas perfeccionan sus estrategias de monetización, los usuarios deben ser conscientes de los riesgos y exigir mayor transparencia en estas herramientas que, cada vez más, forman parte de su vida diaria.