Los Washington Wizards han logrado lo que muchos consideraban impensable: ganar el número 1 del Draft NBA 2026, una posición que les otorga la primera elección en el próximo sorteo de jugadores, programado para el 23 de junio. Este hito llega tras una temporada en la que el equipo ha batido récords negativos en la historia de la liga.

La franquicia, propiedad de Ted Leonsis y gestionada por Monumental Basketball, tiene ahora la opción de seleccionar a uno de los mejores prospectos del baloncesto universitario. Sin embargo, según Michael Winger, presidente de la entidad, el equipo «al menos considerará» traspasar la elección. Winger restó importancia al logro, afirmando que no lo ven como «un momento salvador».

El camino hasta este punto ha sido marcado por el fracaso. Los Wizards cerraron la temporada regular con un balance de 15 victorias y 67 derrotas, su tercera campaña consecutiva con menos de 20 triunfos. Su diferencia de puntos (-982) es la cuarta peor en la historia de la NBA, solo superada por equipos que permitieron más de 10.000 puntos anotados mientras ellos sumaban menos de 9.500.

La racha de derrotas del equipo ha sido histórica: encadenaron series de 9, 10, 14 y 16 partidos sin ganar, con únicas rachas positivas de dos victorias consecutivas. Incluso una inesperada remontada entre el 26 de diciembre y el 6 de enero, donde ganaron cinco de siete encuentros bajo el liderazgo de C.J. McCollum, terminó en un traspaso que aceleró su caída. El 7 de enero, el equipo envió a McCollum y a Corey Kispert a los Atlanta Hawks a cambio de Trae Young, un movimiento que, lejos de mejorar el rendimiento, profundizó su crisis.

Tras la llegada de Young, los Wizards encadenaron nueve derrotas seguidas. A pesar de sus esfuerzos por perder —incluyendo una estrategia de desmantelamiento del equipo—, solo consiguieron situarse dos partidos por encima del peor registro de la temporada. Su balance final los dejó a solo cinco partidos del quinto peor equipo de la NBA, demostrando que, incluso en la derrota, su nivel fue de los más bajos en décadas.

Este Draft Lottery representa un giro inesperado para una franquicia que ha luchado por recuperar su relevancia desde 1979. Ahora, con la primera elección en sus manos, los Wizards deberán decidir si apuestan por un futuro con un nuevo talento o buscan compensaciones inmediatas a través de un traspaso.

Fuente: Defector